El historial de Tesla con los accidentes de tráfico es ampliamente conocido en EE.UU. La ‘DGT’ de aquel país, la NHTSA, ha estudiado durante años cientos y cientos de denuncias sobre los accidentes presuntamente causados por su sistema de conducción autónoma Autopilot. Y, hace algunos meses, y por esta misma causa, la empresa de Elon Musk se vio obligada a pagar 206 millones de euros en un juicio.
Pero, desde el pasado septiembre, la ‘DGT’ estadounidense está investigando a Tesla -empezando por 174.290 Tesla Model Y- por una causa muy distinta. La efectividad de las manetas enrasadas en las puertas de sus coches en caso de accidente, que se cree podrían haber ocasionado víctimas mortales. Una cuestión que ya se quiere prohibir en China.

Una investigación que continúa en los Tesla Model 3
La investigación, que según ha publicado la agencia de noticias Reuters comenzó el pasado mes de septiembre sobre 174.290 modelos de Tesla Model Y, según indica la NHTSA, porque los controles electrónicos que controlan la maneta enrasada y que permiten, en última instancia, abrir el coche cuando se despliega “resultaban inoperativos”.
La DGT estadounidense comenzó la investigación motu propio, tras varios casos sobre accidentes con Tesla en los que los ocupantes había quedado atrapados porque las puertas de sus coches no pudieron ser abiertas.
Además, ayer mismo, la NTHSA hizo público que había abierto una nueva investigación, ahora sobre los Tesla Model 3, en relación a que “los controles de apertura de emergencia de las puertas podrían no ser fácilmente accesibles o claramente identificables en caso de emergencia”. En concreto, la investigación se realizará sobre 178.071 modelos de Tesla Model 3 fabricados en 2022.
Según aclaró la NHTSA, este organismo recibió una petición para que abriera una investigación en la que se exponía que el mecanismo de apertura mecánica de las puertas de los Tesla “estaba escondido, no etiquetado y no resulta intuitivo de localizar en caso de emergencia”.

Y que ya se quiere prohibir en China
Las manetas enrasadas, que se han puesto de moda en los últimos años y especialmente en los coches eléctricos, ya han sido objeto de las mismas quejas en China, tanto es así que, según explican medios locales, el MIIT, el ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China, ha iniciado una consulta pública para considerar variar la normativa de ese país para exigir a los fabricantes que las puertas permanezcan “mecánicamente operables” tras colisiones o, incluso, incidentes térmicos con las baterías.
Según el ministerio, el proyecto de normativa, titulado "Requisitos Técnicos de Seguridad para las Manillas de Puertas de Automóviles" exigiría que, en los nuevos coches fabricados en China, cada puerta lateral esté equipada con una maneta exterior de apertura mecánica.
Es más, el diseño de estas “debe permitir” que los ocupantes o aquellos que traten de ayudar tras un accidente puedan abrir la puerta “sin herramientas tras la activación irreversible del sistema de retención o la propagación térmica de la batería”.

