Hay elementos de las suspensiones que poseen mínimos ajustes, por lo que es fácil su manipulación. Pero en otras ocasiones, tenemos bastantes posibilidades: es en esos casos cuando empezamos a ajustar sin saber ni lo que tocamos.
Es verdad que, si no tenemos una sensibilidad de 'corredor', posiblemente notemos poco los cambios o ajustes realizados (a no ser que nos 'pasemos de frenada'). Pero es una pena no aprovechar las posibilidades que traen las mejores suspensiones del mercado, así que damos unas nociones de los parámetros que hay para ajustar nuestros componentes. Aunque no todas suspensiones tienen todos los que vamos a tratar, 5 son los 'items' que podemos llegar a ajustar: SAG, compresión de baja velocidad y de alta, así como rebote de baja y de alta velocidad.

La compresión y el SAG
Pues el primer ajuste que vamos a realizar es el SAG, que también está relacionado con la compresión. Este parámetro determina el hundimiento que tienen que realizar los componentes de la suspensión cuando nos subimos a la bicicleta: vamos, lo que se hunden por nuestro peso. Y ¿para qué sirve? Pues para permitir a las suspensiones estirarse en caso de, por ejemplo, que levantemos las ruedas en un salto o que hagamos un cambio de rasante brusco.....
Ajustaremos la presión, para determinar el SAG, de los elementos amortiguantes: sin son de muelle (horquillas económicas de muelle interno o amortiguadores) tendremos que regular lo que se comprime al subirnos con los medios de los que dispongamos (un dial en las horquillas o el propio muelle del amortiguador que lo que hace es endurecer el propio muelle.

Si hablamos de elementos de aire (lo más común a día de hoy), tendremos que ir ajustando la presión del aire con una bomba para suspensiones (introduce mucha más presión que una bomba convencional). En algunas horquillas nos encontramos con una pequeña tabla que nos indica, de una forma generalizada, la presión a introducir según nuestro peso.

Iremos ajustando dicha presión y probaremos: nos subiremos en la bicicleta (por ejemplo, con ella apoyada en una pared o si alguien puede sujetarnos, mejor) y veremos cuánto se ha hundido la suspensión: algunas horquillas y amortiguadores tienen unas arandelas en las barras /vástagos con lo que ver el porcentaje de hundimiento. Si no existen, podemos poner, por ejemplo, unas bridas de plástico. Y esto va con los gustos pero, generalmente se habla de un porcentaje del recorrido total hundido/consumido al subiros del 20-25% para modalidades trail y de hasta un 30% para el enduro.

Una vez ajustado el SAG ya podemos personalizar nuestras suspensiones. La mayoría de las horquillas poseen un dial para regular la compresión. Y este ajuste de compresión lo que hace es regular la resistencia de los elementos de amortiguación (de qué manera se hunden) ante un impacto. Con este ajuste regulamos la rapidez de hundimiento y evitaremos también topes en pequeños baches. Ahora bien, una suspensión con una compresión muy alta será incómoda ya que en zonas con bacheados de poca intensidad casi no actuará. En definitiva:
- Una compresión alta: ideal para zonas de pocos baches (lisas) o de mucho pedaleo (subidas). Si nos decantamos por un mountain bike radical (saltos de mucha envergadura) también necesitaremos que la suspensión los soporte, por lo que este ajuste también será alto.
- Una compresión baja: zonas lentas, de muchos baches de poca intensidad en los que no queremos que nos 'machaque' la suspensión.
Como decíamos, esta compresión podemos incluso ajustarla en marcha en la horquilla gracias a un dial, pudiendo incluso bloquearla. En el amortiguador lo que suele existir es una palanquita que ajusta dicha compresión y en ocasciones bloquea directamente la suspensión, para evitar hundimientos indeseados en momentos de pedaleo. Cada vez es menos usual pero hay amortiguadores que tienen una tercera posición en dicha panquita que, dependiendo el fabricante, lo llaman plataforma de pedaleo y lo que hace es cerrar un poco el paso de hidráulico al amortiguador, incrementando un poco la compresión pero sin llegar a bloquearlo al 100%.

Cuando el ajuste de la compresión se pone algo delicado es cuando aparece la posibilidad de regularla en alta y en baja velocidad. ¿Y eso qué es? Hay componentes (exclusivos) que diferencian el ajuste de la compresión en dos parámetros: compresión a baja velocidad (baches suaves, compresión en una entrada a una curva...) y compresión a alta velocidad (impactos rápidos, golpes secos, saltos...).

Paciencia, mínimos ajustes e ir probando. Recomendable: seguir las indicaciones del fabricante que, generalmente en sus páginas web dice cómo ajustar los componentes de una manera estandarizada.
Rebote: la rapidez con la que la suspensión vuelve a su posición
Es en este apartado también suelen aparecer dudas por las opciones disponibles. En gran parte de las suspensiones, el rebote tiene una sola posibilidad y lo que hacemos con él es dar mayor o menor rapidez a la suspensión pere recuperar su posición original tras un impacto (bache, salto...).

Lo ideal es que el rebote esté en un punto ni demasiado rápido ni lento, para que las suspensiones recuperen con rapidez pero que puedan mantener las ruedas pegadas al suelo. Una manera de comprobarlo de primeras es ir llevando el dial hacia el ajuste rápido e ir comprimiendo la suspensión lo que podamos: soltaremos de golpe y veremos cómo recupera. Si la rueda se mantiene en el suelo, vamos bien pero en el momento en que rebote y vuelva al aire, ya nos hemos pasado un poco.

Pero, de todas las formas, eso va con los gustos y, si no sabemos por donde empezar, podemos seguir estas indicaciones:
- Un rebote rápido es ideal para zonas muy bacheadas, con impactos muy seguidos para que la suspensión vaya recuperando con rapidez. Si nos pasamos en el ajuste, haremos que la suspensión haga que la bicicleta sea inestable e insegura.
- Un rebote lento es idóneo para superficies más lisas o zonas de mucho pedaleo (menos hundimiento); si es muy lento el ajuste, las suspensiones no recuperarán con rapidez su posicion en zonas más bacheadas, perdiendo tracción y transmitiendo golpes a la conducción.
Y, ¿ya está? Pues ahora viene el lío de verdad ya que, como con la compresión, hay horquillas y amortiguadores que tienen más ajustes de rebote, ya que dividen en dos las posibilidades: ajuste del rebote en baja y alte velocidad. Y lo dicho para la compresión vale para el rebote: el ajuste en baja es para momentos de recuperación de baches suaves (badenes, rasantes, salida de las curvas) y el de alta tras salir de un salto o de baches muy secos (roderas, raíces, rocas,...).

¿Lo ideal? Evidentemente lo que cada uno quiera pero, así de primeras, diríamos que un ajuste en baja velocidad tirando a lento (ojo, no lento, tirando a lento) y un ajuste en alta tirando a rápido. Pero, al igual que hemos dicho antes, es recomendable visitar la web de los fabricantes.
Conclusión
Tener suspensiones que nos permitan diferentes ajustes para 'tunear' su comportamiento es un lujo que hay que aprovechar. Pero ojo, hay que actuar con cabeza. Es importante tomar una referencia que indiquen los fabricantes y realizar pequeñas modificaciones. Y, muy importante, quedarse en la cabeza con los pasos realizados por si en un momento determinado necesitamos echar marcha atrás para volver a los ajustes iniciales.

Y, si no queremos complicarnos, recomendable 100% acudir a nuestro taller de confianza a que nos asesore según nuestras preferencias y nos realice los ajustes: un profesioneal siempre dará 'con la tecla'.