En un mercado tan volátil como el de los vehículos eléctricos, alcanzar la rentabilidad es la gran, pero sutil diferencia que separa a los proyectos experimentales de las potencias industriales. Leapmotor, la joven firma china respaldada por Stellantis, acaba de anunciar un hito histórico: por primera vez desde su fundación en 2015, la compañía ha logrado cerrar un año fiscal con beneficios netos. Según su informe financiero de 2025, la empresa obtuvo un beneficio neto de 540 millones de yuanes (unos 67,6 millones de euros), dejando atrás las pérdidas de 2.820 millones de yuanes del ejercicio anterior.
Este cambio de tendencia no es fruto de la casualidad, sino de un crecimiento explosivo en sus operaciones. Los ingresos de la compañía se duplicaron en 2025, alcanzando los 64.720 millones de yuanes (aproximadamente 8.100 millones de euros), lo que supone un incremento del 101,3% respecto al año anterior. Este éxito financiero sitúa a Leapmotor en un selecto grupo de fabricantes de vehículos de nueva energía (NEV) que han logrado ser rentables, reforzando la confianza de sus inversores y socios estratégicos.

Una eficiencia operativa que marca distancias
El secreto de esta rentabilidad reside en una gestión de costes extremadamente disciplinada y en la escalabilidad de su producción. El margen de beneficio bruto de Leapmotor alcanzó un récord del 14,5% en 2025, una cifra muy superior al 8,4% registrado en 2024. Este aumento se debe principalmente a la optimización de la cadena de suministro y al incremento en el volumen de entregas, que permitió a la marca aprovechar las economías de escala para reducir el coste por unidad fabricada. Sirva como ejemplo que en 2025 el Grupo Volkswagen apenas logró un margen del 2,8%.
A nivel de ventas, los números son igualmente impresionantes. Durante los doce meses de 2025, Leapmotor entregó un total de 596.555 vehículos en todo el mundo, lo que representa un aumento del 103% en comparación con el año previo. Esta cifra se vio impulsada por el lanzamiento de tres nuevos modelos (el crossover B10, el sedán B01 y el compacto B05), que han tenido una acogida excepcional tanto en el mercado doméstico como en el internacional.

Expansión internacional con España como referencia
La alianza con Stellantis, que posee cerca del 19% de la compañía tras una inversión estratégica, está siendo el catalizador definitivo para la expansión fuera de China. Durante 2025, Leapmotor exportó 67.052 vehículos y estableció una red de 900 puntos de venta y servicio en 40 países. De estos, aproximadamente 800 puntos se encuentran en Europa, demostrando la ambición de la marca por liderar el segmento de los eléctricos asequibles en el continente. En China, en cambio, presentan 950 puntos de venta y 526 centros de servicio repartidos en 295 ciudades del país.
España se ha convertido en un pilar fundamental de esta estrategia. Tal como se detalla en sus planes de futuro, Leapmotor iniciará la producción del B10 en Zaragoza en octubre de 2026, seguido por el modelo B05 en 2027. Esta infraestructura local no solo permitirá evitar aranceles, sino que integrará a la marca en el tejido industrial europeo, asegurando que los productos sean competitivos y se adapten a la perfección a las necesidades del cliente local. Antes de esas fechas, en junio, Stellantis y CATL empezarán a fabricar los primeros módulos de batería que alimentarán a estas unidades.

Un objetivo de un millón de unidades para 2026
Con una posición financiera sólida y una caja de 37.880 millones de yuanes en activos líquidos, Leapmotor afronta 2026 con un optimismo sin precedentes. La dirección de la compañía ha fijado un objetivo de ventas de un millón de unidades para el próximo año, apoyándose en el lanzamiento de cuatro nuevos modelos, entre los que destacan el crossover A10, el recién anunciado Leapmotor A05 y un nuevo SUV de gran tamaño.