Aunque son los más reticentes, el presidente de Hyundai, José Muñoz, advierte: “Recibirán una oleada de baratos coches chinos”

José Muñoz, presidente de Hyundai, cree que Estados Unidos puede ser el próximo gran destino de las marcas chinas si reduce sus barreras. En Europa ya son hasta un 40% más baratas.

José Muñoz, presidente de Hyundai, ha lanzado una advertencia a las marcas estadounidenses.
José Muñoz, presidente de Hyundai, ha lanzado una advertencia a las marcas estadounidenses.
27/09/2026 08:30
Actualizado a 27/09/2026 08:30
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Estados Unidos mantiene prácticamente cerrada la puerta a los coches eléctricos fabricados en China, pero José Muñoz cree que esta situación podría cambiar. El presidente de Hyundai Motor Company ha advertido de que el país norteamericano podría acabar recibiendo una importante oleada de vehículos chinos de bajo coste si en algún momento se reducen las actuales barreras comerciales.

El directivo conoce bien la presión que estos fabricantes están ejerciendo sobre las marcas tradicionales en otros mercados. Hace apenas unos días, el propio Muñoz advertía de que los coches chinos ya son entre un 30% y un 40% más baratos que modelos comparables en países europeos como España, Francia e Italia. Y eso ocurre incluso soportando los aranceles adicionales que la Unión Europea aplica a determinados eléctricos producidos en China.

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Donald Trump no ha cerrado las puertas a las marcas chinas, pero siempre y cuando produzcan sus coches en Estados Unidos.

Reino Unido sirve de advertencia para Estados Unidos

Muñoz pone como ejemplo lo ocurrido en Reino Unido, donde las marcas chinas encuentran muchas menos barreras que dentro de la Unión Europea. El presidente de Hyundai recuerda que era un mercado "muy rentable y muy fuerte", pero considera que ahora "se ha convertido en China". Los fabricantes chinos ya concentran más del 15% de las nuevas matriculaciones británicas.

Uno de los ejemplos más claros es BYD. Entre enero y agosto matriculó 48.265 vehículos en Reino Unido, prácticamente el doble de los 24.333 del mismo periodo de 2025. Su cuota ha aumentado desde el 1,92% hasta el 3,48% en apenas un año. El BYD Dolphin Surf, su eléctrico más asequible, parte allí desde unos 21.500 euros al cambio.

La competencia también está acelerando la transición hacia el coche eléctrico. Durante agosto, estos vehículos representaron el 29,8% de las nuevas matriculaciones británicas, la segunda cuota mensual más elevada de 2026. En los ocho primeros meses se registraron 355.746 eléctricos, un 28,6% más, mientras que las ventas de coches de gasolina retrocedieron un 3%.

Estados Unidos todavía mantiene la puerta prácticamente cerrada

La situación estadounidense es muy diferente. Actualmente se aplica un arancel del 100% a los eléctricos importados desde China, acompañado por restricciones relacionadas con el software de los vehículos conectados, las baterías y determinados minerales críticos. En la práctica, estas medidas han impedido hasta ahora que fabricantes como BYD compitan directamente con Hyundai, Ford, General Motors o Tesla en el mercado estadounidense.

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Estados Unidos podría ser el siguiente país en recibir "una oleada" de coches chinos.

Sin embargo, el debate sobre una posible entrada de los fabricantes chinos ha vuelto a cobrar fuerza. Donald Trump afirmó recientemente que estaría abierto a permitir su llegada siempre que los vehículos fueran fabricados en Estados Unidos. Una fórmula que podría modificar sustancialmente el escenario competitivo sin implicar necesariamente una importación directa de coches producidos en China.

Muñoz no es además el único gran ejecutivo del automóvil que contempla esta posibilidad. Jim Farley, CEO de Ford, ha advertido a sus empleados de que la compañía se prepara para competir contra fabricantes chinos en Estados Unidos durante los próximos 5 o 10 años. Ford y Hyundai están respondiendo precisamente con eléctricos más asequibles. KIA, perteneciente al mismo grupo coreano, acaba de abrir allí los pedidos del EV3 desde 29.890 dólares, mientras que el Hyundai IONIQ 5 arranca actualmente en 35.000 dólares.

La advertencia de José Muñoz parte, por tanto, de lo que Hyundai ya está viendo fuera de Estados Unidos. Las marcas chinas no sólo están creciendo rápidamente, sino que combinan una elevada capacidad tecnológica con precios que, según el propio ejecutivo, pueden ser entre un 30% y un 40% inferiores en mercados como España. Si las barreras estadounidenses terminan relajándose, el máximo responsable de Hyundai cree que esa misma presión competitiva podría cruzar finalmente el Pacífico.