Tesla atraviesa uno de los momentos más delicados de su trayectoria como fabricante de vehículos eléctricos, pero su consejero delegado, Elon Musk, parece no asumir la magnitud del problema. Días después de que la compañía publicara unos resultados de ventas decepcionantes en 2025, Musk afirmó públicamente que Tesla produce “cerca de dos millones de coches al año y en aumento”, una declaración que contradice los datos oficiales y refuerza la percepción de desconexión entre la dirección y la realidad del mercado.
Dos años seguidos de caídas en un mercado al alza
Tesla cerró 2025 con 1,63 millones de vehículos entregados a nivel global, una cifra relevante en términos absolutos, pero inferior a la registrada en ejercicios anteriores. Es el segundo año consecutivo de descenso, algo inédito en la historia de la compañía, y especialmente llamativo en un contexto en el que el mercado global de vehículos eléctricos sigue creciendo.

El resultado ha tenido una consecuencia simbólica importante: Tesla ha perdido el liderazgo mundial en ventas de coches eléctricos, al ser superado por el fabricante chino BYD. Aunque la marca estadounidense mantiene el segundo puesto, el cambio refleja una pérdida de impulso frente a una competencia cada vez más fuerte.
Producción y ventas, lejos de los mensajes del CEO
Las declaraciones de Musk se produjeron en la red social X, en el marco de un debate sobre los anuncios de inteligencia artificial realizados en el CES de Las Vegas. En ese contexto, el directivo aseguró que Tesla está fabricando cerca de 2 millones de coches al año y que la cifra va a seguir creciendo, cuando en realidad la compañía nunca ha alcanzado esa cifra.
El máximo histórico de producción se registró en 2023, con aproximadamente 1,85 millones de unidades. Desde entonces, tanto la producción como las entregas han descendido, situándose en torno a 1,65 millones de vehículos fabricados en 2025. Lejos de crecer, la tendencia es claramente descendente.
Nuevos modelos que no reactivan la demanda

La caída de ventas se ha producido pese a la renovación de modelos clave. El Tesla Model 3 actualizado y el Tesla Model Y “Juniper” no han logrado frenar el retroceso. Este último, que llegó a ser el coche más vendido del mundo, no consiguió recuperar ese título en 2025.
A ello se suma el rendimiento comercial del Tesla Cybertruck, que comenzó sus entregas a finales de 2023 con una larga lista de reservas iniciales. Sin embargo, las ventas reales han sido muy inferiores a las expectativas, convirtiéndose en uno de los mayores fracasos comerciales de la marca.
Europa y Estados Unidos, los mercados más afectados
El descenso de Tesla ha sido especialmente acusado en Europa, donde la competencia de marcas chinas y europeas se ha intensificado, y en Estados Unidos, donde la retirada o reducción de incentivos a los vehículos eléctricos ha afectado a la demanda. Como sea, el Tesla Model 3 y el Tesla Model Y siguen vendiéndose bastante en muchos mercados europeos, como es el caso de España, donde han cerrado la temporada 2025 en 1º y 2º posición, respectivamente.
Paradójicamente, parte de este contexto está vinculado a la actividad política del propio Musk, que ha apoyado públicamente a formaciones contrarias a las ayudas al coche eléctrico. Esto provocó un repunte puntual de ventas en 2025 por compras anticipadas, seguido de un previsible vacío de demanda.
Una crisis de liderazgo en el centro del debate
Analistas y observadores del sector coinciden en que Tesla afronta no solo un desafío comercial, sino también una crisis de liderazgo. La insistencia de Musk en presentar una imagen de crecimiento, pese a los datos oficiales, alimenta las dudas sobre su capacidad para reconducir la estrategia de la compañía en un entorno cada vez más competitivo.
Mientras el mercado eléctrico global avanza, Tesla parece haber entrado en una fase de estancamiento que exige decisiones rápidas y realistas. Negar la tendencia, advierten los expertos, solo retrasa una respuesta que podría ser clave para el futuro de la marca.