La aseguradora digital Lemonade ha anunciado el lanzamiento de un nuevo producto que podría cambiar la forma de asegurar vehículos semiautónomos. La compañía ha presentado una póliza diseñada específicamente para coches con sistemas avanzados de conducción autónoma, comenzando por los Tesla equipados con Full Self-Driving (FSD), que promete recortar el coste del seguro hasta en un 50% por kilómetro recorrido cuando el vehículo se conduce bajo este modo.
El planteamiento es sencillo: cuando el coche se mueve controlado por el software de Tesla y el conductor no interviene, el riesgo supuestamente disminuye de forma significativa y, con éste, el precio del seguro. Según Lemonade, los datos recogidos indican que la conducción asistida presenta una tasa de siniestros notablemente inferior a la conducción humana tradicional.
Un descuento muy superior al de Tesla Insurance

La propuesta resulta especialmente llamativa si se compara con Tesla Insurance, el seguro propio del fabricante. En ese caso, los usuarios solo pueden acceder a descuentos de hasta un 10%, y únicamente si utilizan el FSD durante más de la mitad de sus trayectos, además de aplicarse solo a determinadas coberturas.
En la práctica, la rebaja total de la prima suele ser limitada. Lemonade, en cambio, plantea un modelo de tarificación dinámica por kilómetro, en el que cada tramo recorrido bajo conducción automatizada se factura a un precio sensiblemente inferior.
La clave: datos y colaboración técnica con Tesla
El nuevo seguro es fruto de una colaboración técnica directa con Tesla, que ha permitido a Lemonade acceder a datos del vehículo que hasta ahora no estaban disponibles para aseguradoras externas. Esta información incluye métricas detalladas sobre cuándo el coche circula bajo control del sistema FSD y cuándo el conductor retoma el mando.

Desde la compañía defienden que este enfoque basado en datos reales permite ajustar el precio de forma más precisa. “Tenemos una infraestructura tecnológica capaz de recopilar enormes volúmenes de datos de conducción para establecer precios dinámicos”, explicó Shai Wininger, presidente de Lemonade.
No obstante, esta filosofía implica una cesión de información mucho más amplia, lo que plantea interrogantes sobre privacidad y control del vehículo por parte del usuario.
Autonomía, pero con condiciones
El modelo también tiene límites claros. El ahorro solo se aplica mientras el coche circula con el FSD activo y sin intervención humana. En cuanto el conductor toca el volante, acelera o frena, la tarifa vuelve a los niveles habituales.
Además, conviene recordar que Full Self-Driving no es un sistema de conducción totalmente autónoma. Tesla añade de forma explícita el término “Supervised” y aclara que el conductor sigue siendo responsable del vehículo en todo momento, algo que podría generar dudas legales en caso de accidente.
Un lanzamiento limitado y con posibles retos legales
La póliza se ha estrenado este 26 de enero en Arizona (Estados Unidos) y llegará a Oregón un mes después, con la previsión de ampliarse a otros estados norteamericanos más adelante. No obstante, expertos del sector anticipan que este tipo de seguros podría enfrentarse a retos regulatorios y judiciales, especialmente en lo relativo a la responsabilidad en accidentes y al uso de datos de los conductores.
Pese a ello, la iniciativa marca un paso más hacia un futuro en el que el software y la automatización influyan directamente en el precio del seguro, premiando a quienes deleguen cada vez más la conducción en la tecnología.