El Volkswagen Golf GTI original cumple 50 años. 5 décadas en las que el compacto alemán ha fijado los estándares de lo que todo el mundo debe considerar como un deportivo para el día a día. Volkswagen se está tomando muy en serio las onomásticas y durante los próximos meses presentará una larga colección de vehículos deportivos como el que ahora nos llega. Se trata del primer eléctrico de Volkswagen en heredar la filosofía GTI, aunque en realidad ni es un GTI ni es un coche.
Se trata de la Volkswagen e-Transporter 100% eléctrica. La gama industrial suma ahora un nuevo acabado, bautizado como Sportline, aunque más de uno diría que es un GTI. La confusión es normal, pues Volkswagen ha querido, como ya hemos dicho, imprimir ese carácter deportivo al más vendido de sus vehículos industriales. El lanzamiento llega para cubrir un vacío emocional que hasta ahora estaba parcialmente cubierto por el Volkswagen ID.Buzz GTX.

340 caballos de potencia y aspecto radical
Los alemanes han decidido que sus eléctricos deportivos reciban las siglas GTX en lugar de las habituales y más tradicionales siglas GTI. Sin embargo, no se puede decir que Volkswagen no haya cambiado de idea en los últimos tiempos. Wolfsburgo ha decidido poner punto y final a su hasta ahora sistema numérico de la familia ID. No habrá un Volkswagen ID.2, pero sí un Volkswagen ID.Polo. Los alemanes quieren asociar su fórmula eléctrica con modelos icónicos y tradicionales de la gama. El Volkswagen ID.Golf también será una realidad, aunque llegará más tarde de lo esperado.
Aunque no veamos las siglas GTI por ningún lado, la Volkswagen e-Transporter Sportline hereda el tren motriz del ID.Buzz GTX, lo que se traduce en un sistema de propulsión de doble motor que entrega una potencia total de 340 caballos (250 kW). Esta configuración no solo le otorga una respuesta inmediata al pedal del acelerador, sino que introduce el sistema de tracción total 4MOTION de Volkswagen.

Gracias a este despliegue técnico, este gigante de siete plazas es capaz de detener el cronómetro en el 0 a 100 km/h en apenas 6,2 segundos. Es una cifra impresionante para un vehículo de sus dimensiones y peso, permitiéndole moverse con una agilidad que recuerda más a un compacto deportivo que a una furgoneta de pasajeros. La velocidad máxima está limitada electrónicamente a 160 km/h. La suspensión se ha rebajado 29 milímetros para así acercar la carrocería al suelo.
Por el momento, solo Volkswagen UK ha puesto a la venta la más radical de sus e-Transporter. Lo ha hecho con un precio que se sitúa en el entorno de los 70.000 euros. Una cifra muy similar a la que actualmente piden por el ID.Buzz GTX. Lamentablemente, no sabemos si Volkswagen España también decidirá exportarla a nuestro país. Quedan muchos meses de celebraciones por delante y quién sabe si por fin este será el año en el que veamos un GTI eléctrico en la familia alemana.