Ford continúa ampliando su gama de eléctricos pero, en esta ocasión, por primera vez ha lanzado un modelo de cero emisiones en su división de camiones. El Ford F-Line E es su primera apuesta en este sector, pensado para el transporte pesado en Europa, donde debutará este mismo año suponiendo una nueva era para la compañía estadounidense.
Electrive ha podido hablar con Burak Hoşgören, Jefe de Mercados Internacionales de Ford Trucks, tanto sobre el camión en sí como aspectos relacionados con la movilidad eléctrica en el transporte pesado: aceptación por parte de los clientes, la red de carga, sus planes de futuro, etc.
El momento adecuado
El F-Line E estará disponible con una configuración de ejes 6×2 o 4×2, con dos opciones diferentes de batería y con una autonomía de hasta 250 o 300 kilómetros, respectivamente. Es el primer camión eléctrico de Ford, pero que llega al mercado bastante más tarde que los primeros EV de sus rivales.
Al preguntarle por este aspecto, Hoşgören comenta: “Nuestro calendario refleja un enfoque deliberado de "preparado para producción": queríamos entrar en el mercado europeo de camiones eléctricos con un vehículo y una propuesta al cliente diseñados para operaciones reales, un tiempo de funcionamiento predecible y un coste total de propiedad sólido”.
“Además de los objetivos de rendimiento y eficiencia del vehículo, como la capacidad de carga rápida de CC, una gestión energética robusta y una autonomía operativa práctica, nos hemos centrado igualmente en desarrollar la preparación integral que requieren los camiones eléctricos, incluyendo asistencia para la planificación de la carga, soluciones de depósito habilitadas por socios y servicios digitales para flotas”, añade.
Apunta que es en este momento cuando han considerado que era óptimo lanzarlo al mercado y que no hay que verlo como un movimiento aislado, si no que “vemos este lanzamiento como parte de un camino de descarbonización más amplio y a largo plazo bajo nuestro compromiso de "Transporte de carga con cero emisiones", alineando la introducción del producto con nuestra ambición de ventas libres de combustibles fósiles para 2040 y el objetivo de neutralidad de carbono para 2050”.
Un cambio de mentalidad
Pasar de un vehículo de combustión a uno eléctrico no es algo sencillo, implica un cambio de mentalidad, especialmente en un sector profesional en el que entran en juego las agendas y horarios apretados, tener que cumplir con entregas, etc. Al preguntarle cómo están respondiendo los clientes actuales de la marca a la tendencia hacia la electrificación, comenta: “Ford Trucks observa un creciente interés de sus clientes actuales en la movilidad eléctrica, especialmente en aplicaciones donde la operación de cero emisiones ofrece ventajas operativas y regulatorias. La transición a los camiones eléctricos se aborda como una transformación basada en el ecosistema, con un enfoque en la compatibilidad de los vehículos, la infraestructura de carga y la eficiencia operativa”.
De hecho, el F-Line E es el primero, pero solo es el punto de partida de la marca para una estrategia de movilidad libre de emisiones también para sus transportes pesados: “Nuestra hoja de ruta incluye alcanzar una cartera de vehículos totalmente libre de emisiones para 2040. Si bien el F-Line E es nuestro enfoque actual para la logística regional y urbana, estamos realizando activamente I+D en diversas tecnologías alternativas, incluidas las pilas de combustible de hidrógeno, para satisfacer las necesidades específicas del transporte pesado de larga distancia”, explica.
“Nuestro objetivo es ofrecer las soluciones de transporte más eficientes, independientemente de la fuente de energía, para distribuir la carga entre nuestros clientes en todo el mundo”, concluye.

