Si algo nos ha enseñado la industria del motor en los últimos meses es que el Excel lo aguanta todo, pero el mercado no. Mary Barra, la mujer que prometió que General Motors sería 100% eléctrica en una década, ha tenido que salir a la palestra para explicar por qué su compañía acaba de registrar un cargo de 6.000 millones de dólares para "deshacer" inversiones en vehículos eléctricos que ya no tienen sentido.
Aunque el 2025 ha sido mejor de lo que muchos aseguraban, el enfriamiento de la demanda y el nuevo escenario político en EE. UU. han obligado a los gigantes de Detroit a tirar de freno de mano. Pero Barra, lejos de tirar la toalla, ha sido tajante en sus declaraciones a Reuters: "El coche eléctrico sigue siendo el final del camino (el end game)", aunque para llegar a él tengan que dar un rodeo por el mundo de los híbridos.

Un hachazo de 6.000 millones para "limpiar" el futuro
No es una cifra baladí. GM ha decidido limpiar su balance financiero cancelando contratos con proveedores de baterías y deteniendo inversiones en plantas que no iban a ser rentables a corto plazo. Es lo que en los despachos llaman "realismo estratégico". Mary Barra ha admitido que las regulaciones anteriores eran "inasumibles" y que, de haber seguido por ese camino, "habrían tenido que empezar a cerrar plantas" porque los clientes simplemente no estaban comprando eléctricos al ritmo que dictaba la ley.
Esta decisión ha tenido un efecto curioso: mientras GM reducía su apuesta eléctrica, sus acciones han subido hasta máximos históricos (tocando los 85 dólares). Wall Street ha premiado que la marca vuelva a centrarse en lo que de verdad le da de comer hoy en día: los grandes SUV y pick-ups de combustión, como el Chevrolet Silverado o el Cadillac Escalade.

El "End Game" sigue ahí, pero primero PHEV como salvavidas
Tras años diciendo que los híbridos eran una distracción, Barra ha confirmado que GM lanzará sus nuevos PHEV (híbridos enchufables) en 2027. Es un movimiento pragmático. La marca sabe que el cliente estadounidense quiere las ventajas de los coches eléctricos, pero tiene pánico a quedarse tirado sin un cargador en plena llanura americana. Por eso, el futuro inmediato de GM ya no es una línea recta hacia el enchufe, sino un puente donde la gasolina seguirá siendo protagonista durante unos años más de lo previsto.
A pesar del repliegue, Mary Barra insiste en que no han renunciado al futuro. El lanzamiento del nuevo Chevrolet Bolt 2026 (por menos de 29.000 euros al cambio) es la prueba de que GM quiere democratizar la movilidad eléctrica, pero solo cuando las cuentas salgan. Además, siguen adelante con la tecnología de conducción autónoma de Nivel 3 para 2028, demostrando que el músculo tecnológico sigue ahí.