Mercedes avisa: su próxima gran revolución no será un coche eléctrico, sino su batería de 1.000 km de autonomía real

Los planes a medio y largo plazo de Mercedes no dejan lugar a dudas, pues la marca alemana quiere ‘comerse’ el mercado de los coches eléctricos gracias a su rompedora tecnología de baterías.

Mercedes confirma que sus baterías de estado sólido continúan en un positivo desarrollo.
Mercedes confirma que sus baterías de estado sólido continúan en un positivo desarrollo.
29/03/2026 12:30
Actualizado a 29/03/2026 12:30

Mientras muchos fabricantes compiten por lanzar nuevos y muy llamativos coches eléctricos, Mercedes-Benz está centrando su apuesta en algo mucho más profundo. Y es que la marca alemana está centrando buena parte de sus esfuerzos en desarrollar el apartado que no se ve, el de su mecánica. Su próximo gran salto no vendrá de la mano de grandes pantallas interiores, sino de unas baterías de estado sólido capaces de recorrer más de 1.000 km en situaciones reales.

La marca alemana lleva tiempo trabajando en esta tecnología junto a socios como Factorial Energy, y ya ha dado pasos muy importantes. De hecho, ya mostró lo que es capaz de hacer al integrar estas nuevas baterías en un Mercedes EQS, hace unos meses. Con ello, demostraron que sus avances no se reducen a unos test de laboratorio, sino a algo totalmente funcional en territorios reales.

mercedes eqs
Mercedes ya probó estas baterías sobre el EQS, donde lograron más de 1.000 km de autonomía real.

Mercedes espera ser la ‘reina’ de la tecnología de baterías en Europa

Según todos los expertos, las baterías de estado sólido pueden suponer un gran salto adelante con respecto a las usadas actualmente. Los datos apuntan a que estas lograrán una mayor densidad energética, más autonomía y mejor seguridad ante casos de accidentes.

Mercedes, de hecho, ya ha dejado entrever el potencial real de esta tecnología. Algunos prototipos han logrado aumentos de autonomía de hasta un 80% respecto a los eléctricos homólogos actuales, lo que llevaría a cifras muy por encima de lo que hoy ofrecen incluso los modelos más avanzados.

Como mera referencia, el Mercedes EQS a la venta actualmente cuenta con unos 780 kilómetros de autonomía (según homologación WLTP). Con las nuevas baterías, esta cifra se incrementará notablemente hasta incluso superar los 1.000 km de rango totalmente real.

Mercedes advierte que esta tecnología no llegará pronto

Pese a todo este aparente gran avance, la compañía ha lanzado un claro mensaje al respecto. Y es que esta tecnología de baterías no será una realidad inmediata. Según indican, el gran desafío sigue siendo la producción masiva. La industria lleva años intentando industrializar estas baterías, y el principal problema sigue siendo su complejidad y coste en condiciones reales.

mercedes fabrica
Mercedes estima que las baterías de estado sólido llegarán de forma escalonada.

Por eso, la intención no es sustituir de golpe las baterías actuales de electrolito líquido, sino avanzar paso a paso. De hecho, muchas marcas están trabajando en soluciones intermedias como las llamadas baterías semi-sólidas, algo que MG ya ha hecho con el nuevo MG4 Urban, pues estas ofrecen mejoras sin los desafíos extremos de la versión completamente sólida.

De forma paralela, otros grandes fabricantes ya están trabajando también en sus propias tecnologías de estado sólido. Marcas como Toyota, BMW o empresas orientales están acelerando sus versiones. De hecho, la mencionada Toyota tiene previsto comenzar con su producción entre el año 2028 y el 2030, según confirmaron oficialmente. Este avance generalizado ha hecho que Mercedes no pueda bajar la guardia y siga trabajando en sus baterías de estado sólido, si quiere ser pionera en su lanzamiento en Europa.

Con todo ello, esta tecnología no solo afectará a la autonomía de los coches eléctricos en los que se instale. También reducirá el peso de los coches, mejorará los tiempos de carga y aumentará la vida útil de las baterías, lo que impactaría directamente en el coste total de uso de un vehículo eléctrico, así como en su propio precio de partida.