Cuando se habla de por qué el vehículo eléctrico no se expande a la velocidad que debería, un argumento que suele darse es que la red de carga existente no es suficiente para acoger un mayor número de coches, motos, furgonetas y camiones de cero emisiones. Es habitual hacer referencia a esto, pero parece que no es verdad.
Philipp Senoner es el CEO de Alpitronic, una empresa especializada en las estaciones de carga rápida, y ha concedido una amplia a entrevista a Electrive en la que habla de ello. Con el comienzo del año nuevo, el medio le pide que evalúe cómo considera que ha sido 2025 en su sector, el de la carga rápida. Cree que “el año 2025 estuvo marcado por numerosas controversias” y que “la infraestructura de carga se presentó con frecuencia como un problema”, algo que considera que no es así.

“Curiosamente, las cifras muestran una situación diferente: la utilización de la infraestructura pública de carga rápida en Europa oscila entre el 2 % y el 8 %. Esto ya no es un dilema del huevo y la gallina, sino una clara señal de que la infraestructura existente no se está utilizando lo suficiente. Actualmente, su utilización es demasiado baja para garantizar una rentabilidad realmente económica para muchos operadores”, explica.
Una realidad que no es paralela al relato
Este dato supone un golpe de realidad importante. A menudo se señala que uno de los principales problemas para la expansión de los vehículos eléctricos es que la infraestructura de carga es insuficiente para ello, pero parece que no es así, que el parque automovilístico actual no hace suficiente uso de la red de carga ya existente.
Es por eso que pasa la pelota al tejado ajeno, el problema no es de la red, si no de que no hay suficientes modelos de cero emisiones circulando por las carreteras europeas: “En pocas palabras, necesitamos más vehículos eléctricos por punto de carga. Debemos despolitizar el debate y abordar las cuestiones pendientes de forma constructiva. Estas incluyen la infraestructura de carga en las grandes ciudades, un mejor uso de las plazas de aparcamiento existentes y los pocos puntos ciegos que quedan”.
Cree que ha llegado el momento de dejar de usar excusas que no son válidas: “Los obstáculos que se mencionan con frecuencia no son tan fuertes en realidad como parecen. Sin embargo, lo que toda la industria necesita es un marco regulatorio fiable y con visión de futuro. Los debates fundamentales recurrentes agotan la energía que deberíamos invertir colectivamente en el futuro industrial de Europa”.
No está de acuerdo con el giro de Europa
Trabajando en el sector que opera, la decisión de la Unión Europea de suavizar la prohibición total de la venta de coches de combustión es algo que afecta a su compañía. Al preguntarle qué opina respecto a este cambio, responde: “Basándonos en una evaluación inicial, consideramos crucial la reducción prevista del objetivo del 100 % de vehículos nuevos con cero emisiones para 2035 al 90 %. Algunas simulaciones sugieren que, dependiendo del diseño específico de todos los nuevos componentes regulatorios, la proporción real de vehículos que continúan emitiendo CO2 podría alcanzar entre el 30 % y el 40 %”.
No cree que sea el correcto a seguir ya que “en nuestra opinión, esto debilita la claridad de la señal política a largo plazo, especialmente si se recurre cada vez más a complejos mecanismos de compensación para las emisiones restantes. Sin embargo, unas condiciones marco fiables e inequívocas son cruciales para la inversión y la confianza en los sistemas de propulsión eléctricos”.

