El mercado automovilístico global ha cerrado un capítulo histórico. Tras un 2025 marcado por la recuperación y una transformación tecnológica sin precedentes, las cifras finales ya están sobre la mesa y son más que significativas. El mundo compró un total de 96,47 millones de vehículos el año pasado, lo que supone un crecimiento del 4,1% respecto al ejercicio anterior. Sin embargo, más allá del volumen total, la verdadera noticia reside en el cambio de equilibrio de poder: el mapa del motor ya no se dibuja desde Detroit o Wolfsburgo, sino desde Pekín.
Este crecimiento global no ha sido uniforme. Mientras que los mercados tradicionales luchan por mantener sus cuotas, las marcas chinas han dado un golpe de autoridad en el tablero internacional. Por primera vez, los fabricantes del gigante asiático han logrado una presencia que ya no se puede ignorar, consolidando una tendencia que lleva años fraguándose y que ha alcanzado su punto de ebullición en este último balance anual.

El dominio incontestable del mercado chino
Si analizamos el peso de cada región, China se ha erigido como el motor absoluto de la industria. De los 96,5 millones de coches vendidos en todo el planeta, una parte masiva corresponde a marcas de origen chino, que ya ostentan una cuota de mercado global del 35,6%. Esto significa que uno de cada tres vehículos vendidos en el mundo durante 2025 llevaba el sello de un fabricante del país asiático.
Este hito no es fruto de la casualidad, sino de un mercado interno hiperactivo y una exportación agresiva. Solo en diciembre, las ventas globales alcanzaron los 9,1 millones de unidades, con China liderando el impulso final del año. El dinamismo de sus marcas ha logrado compensar la ralentización en otras regiones, permitiendo que la industria mundial se acerque peligrosamente a la barrera psicológica de los 100 millones de coches al año.

Europa y Estados Unidos: una recuperación a distintas velocidades
Frente al empuje asiático, los mercados occidentales muestran signos de estabilidad pero con matices importantes. En diciembre de 2025, las ventas en Norteamérica y Europa se mantuvieron en niveles positivos, aunque con crecimientos mucho más modestos. En Europa seguimos lidiando con la transición hacia el coche eléctrico, un terreno donde las marcas locales se encuentran con la competencia directa de los fabricantes chinos que mencionábamos anteriormente.
En Estados Unidos (16,72 millones de vehículos vendidos en 2025), la demanda de SUVs de gran tamaño y pick-ups sigue sosteniendo las cifras, pero el crecimiento interanual se ha visto frenado por los tipos de interés y el coste de la vida. Aun así, la región contribuyó significativamente al total global, demostrando que todavía existe un apetito voraz por la renovación del parque automovilístico, aunque las preferencias estén cambiando hacia modelos más eficientes.
Toyota sigue líder, pero BYD avanza a ritmo frenético
Dejando a un lado los continentes y los mercados, el 2025 alzó, una vez más, a Toyota como el mayor fabricante del mundo con una cuota de mercado del 10,8%. Lejos, en segunda posición, terminó el Grupo Volkswagen tras acaparar un 8,9% de las ventas totales de los últimos 12 meses. El tercer cajón del podio es para Corea del Sur. El Grupo Hyundai celebra la tercera posición con un 7,4% de cuota global. Tras ellos encontramos a Stellantis (5,5%) e inmediatamente después a BYD (5,4%). Los de Shenzhen han subido varios puestos en la lista y ya han superado al Grupo Renault. Geely, en séptima posición, es el segundo mayor fabricante chino de la lista con una cuota de mercado del 4,6%. Chery cierra el Top10 con un porcentaje del 3,7%.