El Plan Auto+, que fue anunciado el pasado mes de diciembre por el Gobierno de España ha marcado tendencia en Europa. Y lo ha hecho junto con el plan de ayudas alemán, que como el programa español, plantea entre sus requisitos para otorgar un porcentaje de ayudas que el coche eléctrico se fabrique en Europa.
Y Oliver Blume y Antonio Filosa, respectivamente los CEO del Grupo Volkswagen y Stellantis; han aprovechado esta tendencia para exigir, en una carta abierta publicada por el diario alemán Haldelsblatt y otros dos diarios europeos más ayudas y exigencias de cara a promover la fabricación de coches eléctricos en Europa

El Plan Auto+ enseña el camino, y los CEO de Volkswagen y Stellantis lo siguen
Los CEO del Grupo Volkswagen y Stellantis reclaman conjuntamente en esta carta que la UE fije un modelo de clasificación de tras niveles de cara a proporcionar ayudas económicas a la compra de coches eléctricos en Europa.
Este modelo debería tener en cuenta, de entrada, los criterios de origen; y al respecto estos CEO piden a la UE “definir requisitos mínimos vinculantes para los coches eléctricos”, que deberían afectar a producción de estos coches; incluida la investigación y el desarrollo, el motor eléctrico y las baterías. Si un vehículo cumple con estos requisitos, que deberían ser definidos por Europa, debería contar con una etiqueta ‘Hecho en Europa’.
Algo que serviría como un requisito indispensable para acceder a las ayudas a la compra de los distintos estados de la UE -el Plan Auto+ concede un 25% de las ayudas sólo si los coches eléctricos subvencionados están fabricados en Europa-.
Además, si un coche no tuviera esta etiqueta, tampoco debería ser considerado para flotas de organismos europeos o, incluso, para contratos públicos.

Blume y Filosa señalan en su carta que “el modelo de negocio europeo está expuesto a la competencia de los importadores que operan en condiciones regulatorias y sociales menos estrictas que los de la UE”. Y, para tratar de evitarlo los CEO de Volkswagen y Stellantis plantean otra exigencia a Europa: que la producción nacional de coches eléctricos se priorice dentro las regulaciones climáticas de la UE. “Cada uno de los coches eléctricos ‘Made in Europe’ debería recibir un bono de CO2”, afirman en esta carta.
Esta posibilidad permitiría a los fabricantes evitar las multimillonarias multas por las emisiones contaminantes generales de su gama que podrían incluso llevar a la quiebra incluso a la propia Stellantis. Y los CEO de Volkswagen y Stellantis van más allá, solicitando incluso “si un fabricante cumple con los requisitos de ‘Made in Europe’ para una gran parte de su flota, ese bono de CO2 incluso debería ser reconocido para todos sus coches eléctricos”.
Los dos ejecutivos consideran que este enfoque a favor de los coches eléctricos hechos en Europa es “un incentivo positivo” para que la industria del automóvil “mantenga su producción dentro de la UE. Los miles de millones en multas podrían evitarse y, en cambio, reorientarse hacia las inversiones urgentes necesarias en el mercado único [ de la UE]”, explica la carta.

