¿Te acuerdas del Audi A2? Aquel coche adelantado a su tiempo, con una carrocería de aluminio y una eficiencia que dejó a muchos con la boca abierta a principios de los 2000, está a punto de volver. Audi ha confirmado que el nombre A2 regresará a su catálogo, pero no de cualquier manera: lo hará transformado en un hatchback eléctrico que promete acercar el coche eléctrico a las masas.
Este movimiento no es solo una cuestión de nostalgia. La firma de Ingolstadt busca llenar el hueco que dejarán el A1 y el Q2, apostando por un vehículo que combina la practicidad de un coche urbano con la eficiencia aerodinámica que hoy exige la movilidad eléctrica. En un mercado saturado de SUVs, el nuevo A2 llega para demostrar que hay vida más allá de las formas cuadradas.

Un hermano premium para el Raval y el ID.Polo
El nuevo proyecto de Audi no busca ser un coche convencional. Los responsables de la marca lo definen como un vehículo que "dobla los segmentos", lo que sugiere que mantendrá esa esencia de monovolumen compacto y futurista que hizo famoso al modelo original. La idea es maximizar el espacio interior sin necesidad de construir un coche gigante.
A diferencia del A2 original, que utilizaba el costoso chasis Audi Space Frame de aluminio, esta nueva interpretación se beneficiará de las plataformas eléctricas del Grupo Volkswagen. Esto permitirá que el coche sea más asequible y, sobre todo, mucho más versátil tecnológicamente. Hace tres años los alemanes presentaron un prototipo que ahora podría sentar las bases de este nuevo proyecto: el Audi Urbansphere Concept.

La base técnica: ¿Plataforma MEB Entry?
Aunque los detalles técnicos finales se mantienen bajo llave, todo apunta a que el nuevo A2 utilizará la plataforma MEB Entry. Esta es la misma base que dará vida al esperado Volkswagen ID.Polo y al CUPRA Raval. Esto significa varias cosas importantes. A diferencia de los modelos MEB más grandes, este sistema está optimizado para compactos.
Se espera que el coche sea un referente en consumo energético. Un problema para cualquiera que haya conducido un Audi 100% eléctrico. En Ingolstadt perfeccionarán el gasto energético para conseguir una autonomía urbana destacada y un rango combinado aceptable. Llegado el momento de la carga, se introducirán alimentadores de alto rendimiento y nuevas soluciones químicas para la batería con el objetivo de reducir los tiempos de espera.
El nuevo A2 heredará gran parte de la filosofía del modelo original: un voladizo corto, una línea de techo alta para ganar habitabilidad y una firma lumínica digital que será el centro de atención. Audi quiere que este coche sea el compañero perfecto para las megaciudades del futuro, donde el espacio es el verdadero lujo. La mala noticia es que el precio del nuevo A2 no será tan asequible como lo fue en el pasado o como lo es el de sus hermanos de Volkswagen. Será casi imposible verlo por debajo de los 28.000 o 30.000 euros.