Aunque Tesla ha dominado con mano firme el mercado eléctrico durante más de una década, en 2025 BYD superó a la compañía de Elon Musk por un amplio margen. Los chinos han condenado a la marca americana, pero esta no ha dicho su última palabra. Tras haber anunciado el punto y final de sus dos modelos más antiguos, los Model S y Model X, Tesla tiene capacidad de sobra para producir un nuevo modelo. Nuevos rumores apuntan a que Tesla está trabajando en el desarrollo de su esperado coche eléctrico de bajo precio. Rumores que surgen cada cierto tiempo.
Tesla ha dado un giro de 180 grados en su hoja de ruta de productos. Según han revelado fuentes internas y contactos con proveedores, la compañía de Elon Musk está desarrollando activamente un nuevo SUV eléctrico compacto que se situará por debajo del Model 3 y el Model Y en precio y dimensiones. Este movimiento supone un cambio radical respecto a la decisión de Musk en 2024 de priorizar el Robotaxi, reconociendo implícitamente que el mercado aún demanda vehículos asequibles conducidos por humanos.
Producción global con epicentro en Shanghái

El nuevo modelo, que no será ninguna una variante de los actuales sino un diseño completamente nuevo, tendría una longitud aproximada de 4,28 metros (casi 50 cm más corto que un Model Y). Para lograr un precio objetivo sustancialmente inferior a los 34.000 dólares, Tesla apostará, además de por la sencillez, por una configuración mecánica simplificada de un solo motor. Aunque se encuentra en fase temprana de desarrollo, las fuentes indican que la producción masiva difícilmente llegará antes de 2027.
La estrategia de fabricación del nuevo Tesla "barato" será global, pero su punto de partida será Asia. Según las fuentes ya mencionadas, la Gigafactoría de Shanghái será la primera planta en producir este modelo, aprovechando su cadena de suministro ultraeficiente. Actualmente, más de la mitad de los Tesla fabricados en el mundo tiene su origen en China. No obstante, el plan a largo plazo contempla expandir la producción a las fábricas de Texas y Berlín para evitar aranceles y reducir costes logísticos en Occidente.
Para mantener los márgenes de beneficio en un coche de bajo coste, Tesla planea implementar su proceso de fabricación "Unboxed" -anunciado por Musk hace años-, que permite montar diferentes secciones del vehículo de forma independiente antes del ensamblaje final. Este método, unido al uso de baterías más pequeñas (pero con mayor densidad gracias a las nuevas celdas 4680), permitiría a Tesla competir de tú a tú con BYD en el segmento de entrada.
El dilema del Robotaxi vs ser humano

La pregunta clave es si este último intento de desarrollar un SUV más pequeño indica un cambio de estrategia hacia los vehículos eléctricos de consumo masivo conducidos por humanos o si el nuevo modelo se alinearía más con la visión de Tesla de vehículos totalmente autónomos. La filtración reciente revela una tensión interna que ha durado dos años dentro de Tesla.
Mientras Elon Musk insistía en que construir coches para conductores humanos era "inútil" ante la llegada inminente de la autonomía total, el mercado y los inversores han presionado para obtener un modelo de volumen que sostenga el crecimiento de la marca. Un empleado de Tesla ha comunicado que este nuevo modelo podría responder a ambas cuestiones, sirviendo tanto para el programa Robotaxi como para la venta a particulares con volante y pedales.
Si bien Musk parece totalmente centrado en la conducción autónoma, varias facciones dentro de la empresa consideran que Tesla necesita otras vías pues es de sobra conocido que la conducción autónoma no será adoptada por igual en todas las regiones ni por todos los conductores o regulaciones. El sueño de Musk puede tardar mucho en llegar, así que, mientras tanto, este coche eléctrico barato garantizaría que las fábricas de Tesla sigan operativas a plena capacidad.
¿Qué impacto tendrá en el mercado?
Aunque el coche no llegará a las calles mañana -teniendo en cuenta el historial de Tesla puede tardar varios años-, los rumores ponen sobre el alambre las aspiraciones de competidores europeos y chinos que esperaban dominar el segmento de los 25.000 euros sin la sombra de Tesla. Si finalmente es verdad que Tesla está trabajando en el desarrollo de un coche eléctrico de 25.000 euros se produciría un nuevo cambio de régimen. En el primer trimestre del año la compañía de Musk se ha vuelto a coronar como el mayor fabricante de coches eléctricos del mundo. Más por demérito de su principal rival, BYD, que por méritos propios.
Fuente: Reuters