La industria de la automoción china no es ajena a la corrupción. Y es que en medio de una brutal competición tecnológica y de ventas entre gigantes industriales, existen millones de euros en juego.
Sin embargo, la justicia china acaba de poner fin, con 2.100.000 € de multa, al mayor escándalo de espionaje de los últimos años en China: aquel que involucra a Huawei -que vende un enorme SUV eléctrico por 19.000 €- y a un socio clave de Mazda; mientras esta última acaba de echar el freno a su estrategia sobre coches eléctricos.

Un escándalo que ha acabado con 2.100.000 € de multa
La historia se remonta a noviembre de 2023, cuando Changan, ya presente en España con dos SUV y un socio clave de la entrada de Mazda en el segmento de los coches eléctricos -hemos probado el Mazda 6e-, firmó un memorando de inversión con el gigante tecnológico Huawei; con el fin de establecer una cooperación estratégica en el sector de los coches inteligentes; lo que posteriormente daría lugar a la empresa Yinwagan, de desarrollo de servicios inteligentes y componentes para el automóvil.
Sin embargo, apenas unos días después comenzó a vislumbrarse lo que parecía un caso de espionaje corporativo que derivó en el uso de información privilegiada. Y es que, en distintas fuentes en Internet, comenzaron a circular detalles sobre este acuerdo entre Huawei y Changan.
Las autoridades reguladoras financieras chinas actuaron con rapidez y descubrieron que, antes del anuncio del citado memorando, cuentas de valores vinculadas tanto con Huawei como con el socio de Mazda habían realizado importantes compras de acciones de Changan, con un valor final de 61 millones de yuanes o más de 7,7 millones de euros.

La investigación logró descubrir que hasta cinco empleados de ambas empresas habían obtenido datos clave derivados del espionaje interno sobre ese acuerdo de cooperación y los habían utilizado como información privilegiada para adquirir miles de acciones del socio tecnológico de Mazda en sus coches eléctricos.
Semanas después, y con su venta, habrían obtenido 4 millones de yuanes o más de 505.000 € como ganancias.
Ahora, y cuando han transcurriodo cerca de dos años desde estos hecho, la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC) ha dictado sentencia sobre este brutal caso de espionaje; el más destacado de la industria del automóvil chino en años. Y de entrada, la multa ha sido ejemplar: así a los cinco imputados se les ha impuesto una multa conjunta de 16, 69 millones de yuanes, o lo que es lo mismo, algo más de 2.100.000 €, además de confiscarles los millones de yuanes que lograron gracias a esta operación basada en el espionaje corporativo.
Además, y aunque se libraron de sanciones corporativas, el Centro de Atención al Inversor de China advirtió tanto a Huawei como a Changan -el socio tecnológico de Mazda- sobre estas prácticas de sus empleados; y recomendó una mayor vigilancia y formación de sus empleados para evitar futuros problemas similares a este brutal escándalo.

