El 2025 ya es historia y como pasa cada año, los primeros días del nuevo curso sirven para echar la vista atrás y sacar conclusiones. Según los últimos datos publicados por la Asociación de Automóviles de Pasajeros en China (CPCA), Volkswagen ha caído a la tercera posición en ventas en China, siendo superada por una Geely Auto (Volvo, Polestar, Lynk & Co y Zeekr, entre otras) que parece no tener techo.
China no solo es el mercado más grande del mundo -vende más coches que Estados Unidos y Europa juntas- también es el jardín que más beneficios ofrece a las marcas, incluyendo a Volkswagen. Durante años, los alemanes han sido líderes indiscutibles, pero el rápido giro hacia el coche eléctrico (NEV) le está pasando una factura que ya se cuenta por miles de millones de euros.

El sorpasso de Geely: un crecimiento del 47%
Las cifras son de las que quitan el sueño a los directivos alemanes. Mientras que las dos joint ventures de Volkswagen en China (FAW y SAIC) han visto caer su cuota de mercado combinada al 10,9% (frente al 12,2% de 2024), Geely ha pegado un salto espectacular del 46,9% en sus ventas de 2025.
Con 2,6 millones de unidades vendidas, Geely se ha consolidado en la segunda posición absoluta con un 11% de cuota de mercado, justo por detrás de la inalcanzable BYD, que cae del 16,2% al 14,7% de cuota. ¿Cuál es el secreto? Que Geely ha sabido inundar el mercado con coches que los chinos quieren comprar: híbridos de largo alcance (como la gama Galaxy) y eléctricos con una tecnología de infoentretenimiento que deja al sistema ID. de Volkswagen como algo del siglo pasado.

El problema de los 20.000 euros
Volkswagen tiene un problema de base en China. Más del 50% de las ventas en el país corresponden a coches que cuestan menos de 150.000 yuanes (unos 18.500 euros). Es en ese segmento donde las marcas locales como Geely y BYD son imbatibles. El gigante alemán ha intentado pelear con descuentos agresivos, pero bajar los precios solo ha servido para erosionar sus márgenes sin lograr frenar la sangría de clientes.
La estrategia de "En China, para China" que tanto ha pregonado la marca aún no ha dado sus frutos. Ni la alianza con Xpeng para desarrollar nuevas arquitecturas electrónicas ni los acuerdos con Horizon Robotics para software propio han llegado a tiempo para evitar que Geely les robe la merienda. Mientras, en Europa, Volkswagen ya puede decir que es el mayor vendedor de coches eléctricos del continente en favor de Tesla.
¿Qué significa esto para el futuro de la marca?
La caída en China no es solo un problema local. Sin los jugosos beneficios que llegaban de Asia, Volkswagen tiene mucho menos músculo financiero para financiar su costosa transición eléctrica en Europa. Oliver Blume, máximo responsable del Grupo Volkswagen, se enfrenta a un 2026 de decisiones dolorosas. O logran lanzar coches eléctricos competitivos y baratos en tiempo récord, o el tercer puesto será solo el principio de una caída libre. En Europa nos espera un año cargado de lanzamientos, empezando por el importantísimo Volkswagen ID.Polo que se fabricará en Navarra.