El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha puesto el foco en los avances tecnológicos de China subrayando en redes sociales que la potencia oriental “avanza a paso de gigante” en innovación ferroviaria y sistemas de transporte. Un mensaje que llega en un momento en el que España afronta importantes retos para modernizar y ampliar su propia red de infraestructuras de movilidad.
Puente visitó China recientemente acompañado por el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, y aprovechó la agenda institucional para conocer de primera mano varios centros de investigación, producción y pruebas vinculados al transporte ferroviario y a la movilidad sostenible. El viaje también incluyó la visita a fábricas de material rodante de alta velocidad, instalaciones especializadas en electrificación y sistemas de ensayo de trenes de última generación.

China acelera en alta velocidad ferroviaria
El propio ministro viajó en un tren de alta velocidad más de 900 kilómetros entre Beijing y Changchun, un trayecto que le permitió experimentar directamente el funcionamiento de la red ferroviaria china antes de visitar las instalaciones de CRRC, el mayor fabricante de trenes del mundo. Ese desplazamiento sirvió, según Puente, para constatar sobre el terreno el nivel de desarrollo tecnológico alcanzado por China en este ámbito.
El mensaje del ministro coincide con la reciente presentación del nuevo tren de alta velocidad CR450, uno de los proyectos más ambiciosos del país en materia ferroviaria. Desarrollado por CRRC dentro de la familia Fuxing, el CR450 está concebido para operar de forma regular a 400 kilómetros por hora en líneas como la que conecta Beijing y Shanghai, superando ampliamente los 350 km/h de los actuales CR400 que hoy constituyen la columna vertebral de la alta velocidad china.
Durante las pruebas, los prototipos del CR450 (en sus variantes CR450AF y CR450BF) alcanzaron hasta 450 km/h, confirmando el salto tecnológico que supone este nuevo modelo. El tren cuenta con una composición de ocho coches, de los cuales cuatro son motrices, y presenta un diseño aerodinámico optimizado que reduce la resistencia al aire y mejora la eficiencia energética a velocidades muy elevadas. En uno de los ensayos más llamativos, dos trenes CR450 cruzándose en sentidos opuestos alcanzaron una velocidad relativa combinada de 896 km/h, un registro que ilustra el nivel de ingeniería aplicado en su desarrollo.
Estos avances se enmarcan en una red ferroviaria que ya es la más extensa del mundo, con decenas de miles de kilómetros de líneas electrificadas y un sistema capaz de conectar grandes áreas metropolitanas de forma rápida y frecuente. Responsables españoles han citado en numerosas ocasiones este modelo como ejemplo de inversión sostenida, planificación a largo plazo y apuesta decidida por el transporte colectivo eficiente.
Hoy se presentaba en China el nuevo tren CR450 que irá a 400 km/h entre Beijing y Shanghai. Debemos estar muy atentos a las evoluciones tecnológicas que se están produciendo en ese país. Mientras alguno está centrado en el neocolonialismo y otros dormidos en los laureles, los… https://t.co/N40h2yOeZg pic.twitter.com/ttWegqNsuW
— Óscar Puente (@oscar_puente_) January 12, 2026
Más allá del material rodante, Puente ha señalado también la importancia de observar otros elementos clave del sistema ferroviario chino, como la digitalización, la señalización avanzada y la sostenibilidad operativa, ámbitos en los que el país ha registrado progresos significativos en los últimos años. La delegación española ha visitado asimismo instalaciones vinculadas a la fabricación de baterías de ion-litio para vehículos eléctricos, lo que apunta a un interés más amplio por tecnologías asociadas a la movilidad eléctrica y sostenible.
El Ministerio de Transportes mantiene contactos con fabricantes europeos, pero también ha explorado posibles vías de cooperación con empresas chinas como CRRC, una opción que despierta interés por factores como costes y plazos de entrega, aunque también abre discusiones sobre política industrial, dependencia tecnológica y autonomía estratégica en Europa.

Analistas del sector recuerdan que la rapidez con la que China avanza en este terreno responde a decisiones políticas de largo plazo, que combinan inversión pública masiva, capacidad industrial y planificación centralizada, un enfoque que contrasta con el ritmo más gradual que suelen marcar los procesos de homologación y financiación en el ámbito europeo.
En este contexto, la experiencia compartida por Óscar Puente durante su recorrido en tren de alta velocidad y su visita a CRRC trasciende lo anecdótico. Sirve para ilustrar cómo algunas potencias están impulsando la tecnología ferroviaria del futuro, con trenes cada vez más rápidos, eficientes y sofisticados, y cómo ese progreso alimenta el debate global sobre movilidad, infraestructuras y competitividad industrial en un momento clave para el transporte del siglo XXI.
