La movilidad eléctrica sobre dos ruedas sigue ganando terreno y Maeving, una joven compañía británica especializada en motos eléctricas, acaba de dar un paso decisivo en su estrategia de crecimiento. La empresa con sede en Coventry ha cerrado una ronda de financiación de casi 12,7 millones de euros, que le permitirá acelerar su expansión internacional y consolidar su presencia más allá del Reino Unido.
La operación incluye una aportación de 575.600 euros del West Midlands Co-Investment Fund, aunque el verdadero impacto del acuerdo está en el impulso financiero total. Con este capital, Maeving podrá escalar su capacidad productiva, reforzar su red comercial y de posventa y adaptar sus modelos a las exigencias de nuevos mercados, especialmente Europa continental y Estados Unidos, donde la marca ya ha iniciado su desembarco.
Una propuesta eléctrica sin excesos

Fundada por Will Stirrup y Sebastian Inglis-Jones, Maeving se ha desmarcado desde el principio de la carrera por las cifras espectaculares. Frente a otras marcas de motos eléctricas centradas en altas prestaciones o diseños futuristas, la firma británica apuesta por simplicidad, usabilidad y familiaridad, con el objetivo de que la transición desde una moto de combustión resulte natural para el usuario urbano.
Sus modelos Maeving RM1, Maeving RM1S y Maeving RM2 ilustran bien esta filosofía. Equipan un motor eléctrico integrado en el buje trasero con una potencia aproximada de 6 CV para la RM1, y de 15 CV para las otras dos, lo que hace que sean equivalentes a una moto de gasolina de 125 centímetros cúbicos, es decir, corresponden a la categoría L3e. Su velocidad máxima ronda los 110 kilómetros/hora (en la RM1 son 70 km/h) , suficiente para desplazamientos urbanos e interurbanos ocasionales, sin demasiadas pretensiones deportivas.
Baterías extraíbles como clave del concepto
Uno de los elementos diferenciales de Maeving es su sistema de baterías extraíbles suministradas por LG. Cada paquete pesa alrededor de 16 kilos y, cuando se incorporan dos, ofrecen una capacidad total cercana a los 5,5 kWh. Según la marca, la autonomía en entorno urbano puede alcanzar hasta 130 kilómetros, dependiendo del estilo de conducción. En el caso de la Maeving RM1, se puede optar por la opción con un paquete de baterías de 2,2 kWh y hasta 70 kilómetros de autonomía (6.295 euros), o con el sistema dual con 130 kilómetros de autonomía (7.690 euros).
Por su parte, la Maeving RM1 cuesta desde 8.995 euros, y por la Maeving RM2, la única homologada para dos personas, hay que pagar 9.495 euros, a igualdad de prestaciones que la anterior.

La ventaja principal no está solo en la autonomía, sino en la facilidad de recarga. Las baterías pueden retirarse y conectarse a un enchufe doméstico convencional, eliminando la necesidad de infraestructura específica y facilitando el uso a quienes no disponen de garaje propio.
Expansión internacional y consolidación industrial
Gracias a esta nueva financiación, Maeving podrá invertir de forma más ambiciosa en la fabricación, en la mejorar la eficiencia de sus procesos y en desarrollar una red sólida de distribución y servicio técnico en mercados clave. Estados Unidos se perfila como una de las prioridades estratégicas, junto a varios países europeos donde la demanda de soluciones de movilidad urbana eléctrica sigue creciendo.
Más allá del capital, la operación envía un mensaje claro al sector: existe confianza en un modelo de moto eléctrica centrado en la practicidad, no en los extremos. En un mercado todavía en fase de maduración, propuestas como la de Maeving podrían conectar con usuarios que buscan una alternativa silenciosa, sencilla y fácil de integrar en su día a día.