La industria del automóvil está en plena transformación, pero eso no significa que las tecnologías que conocemos vayan a desaparecer de la noche a la mañana. En un movimiento estratégico que define el rumbo de la marca para la próxima década, BMW ha cerrado un acuerdo masivo con el especialista alemán ZF. Esta unión no es un simple contrato de suministro, sino una apuesta en firme por la evolución de la tracción híbrida que nos acompañará durante mucho tiempo.
El acuerdo tiene un valor de varios miles de millones de euros y se extenderá hasta finales de la década de 2030. Con esta firma, BMW asegura el suministro y el desarrollo conjunto de la famosa transmisión automática de ocho velocidades, conocida técnicamente como 8HP, pero con un enfoque totalmente renovado hacia la electrificación. Es una señal clara de que, aunque el coche eléctrico gane terreno, los sistemas híbridos seguirán siendo una pieza clave del rompecabezas.

La transmisión 8HP es apta para híbridos ligeros, híbridos no enchufables e híbridos enchufables.
Una transmisión diseñada para la nueva era eléctrica
La joya de la corona en este acuerdo es la evolución del kit de transmisión 8HP. ZF no se limitará a entregar las cajas de cambio actuales, sino que trabajará mano a mano con BMW para optimizarlas específicamente para los requisitos de los futuros conceptos de propulsión. El objetivo es alcanzar niveles máximos de potencia y eficiencia, adaptándose a un mercado que exige cada vez menos emisiones sin sacrificar el rendimiento.
Esta tecnología es fundamental para la estrategia de apertura tecnológica de BMW. Al no fijar una fecha de caducidad definitiva para sus motores de combustión, la marca necesita componentes que puedan trabajar indistintamente en sistemas de hibridación ligera o en complejos esquemas de híbridos enchufables. De hecho, la integración de baterías de 400 V en esta caja de cambio ZF para coches híbridos es una de las claves que permite aumentar la autonomía eléctrica de los vehículos en hasta un 10%.

Estabilidad en tiempos de cambio dinámico
Para ZF, este pedido representa el mayor contrato individual recibido por su división de tecnologías de propulsión electrificada en los últimos años. En un entorno donde las regulaciones y las preferencias de los consumidores cambian rápidamente, contar con un horizonte de planificación que llega hasta casi 2040 aporta una estabilidad vital para ambas compañías. Recientemente, ZF ha cancelado todos sus proyectos de electrificación ante la desaceleración del mercado.
BMW siempre ha defendido que no hay una única solución para la movilidad del futuro. Actualmente, junto con Toyota y Hyundai, son los únicos que trabajan en el desarrollo de sistemas basados en el hidrógeno. Mientras otros fabricantes apuestan todo a una sola carta, los de Múnich prefieren mantener sus opciones abiertas. El hecho de que hayan solicitado transmisiones para los próximos quince años confirma que ven en los sistemas híbridos una solución duradera y necesaria.