Es posible que cuando hayas acudido a una gasolinera a repostar tu vehículo, te hayas sorprendido porque, además de las tradicionales mangueras verdes y negras (que representan gasolina y diésel respectivamente), hayas encontrado surtidores de color rosa que llaman bastante la atención. Muchos se preguntan qué es lo que es y la respuesta es sencilla: una gama de carburantes renovables de bajo impacto ambiental.
En concreto, este ‘combustible rosa’ es obra de Repsol, que ha lanzado bajo la marca Nexa un gasóleo renovable identificado en sus estaciones de servicio por el llamativo color.

¿En qué se diferencia del diésel o gasolina convencionales?
Tradicionalmente, en nuestro país los colores del surtidor ayudan a los conductores a no equivocarse al repostar. El diésel suele identificarse con tonos oscuros o negros, y la gasolina con verde, mientras que otros combustibles como el autogás (GLP) o los gases naturales (GNC, GNL) tienen colores propios como el naranja o el azul. Sin embargo, con la llegada de combustibles más sostenibles, esta paleta se ha ampliado.
La diferencia del combustible de color rosa no está en cómo funciona dentro del motor, ya que no requiere modificar el coche ni sus sistemas mecánicos, así que es compatible con todos los vehículos de gasóleo, sino en cómo se produce y qué impacto tiene en el medio ambiente.
Los combustibles Nexa se obtienen a partir de materias primas renovables y residuos orgánicos, como aceites de cocina usados, restos agrícolas o biomasa. A través de procesos de refinado avanzados, estos materiales se transforman en un diésel que químicamente se asemeja a los combustibles convencionales, pero con una huella de carbono mucho más baja durante todo su ciclo de vida, desde su fabricación hasta su combustión en el motor.
Según los datos publicados por Repsol, el gasóleo renovable puede permitir una reducción significativa de las emisiones de CO2, algo que se logra porque el dióxido de carbono emitido al quemar el combustible fue previamente absorbido por las plantas o residuos que dieron origen a la materia prima, lo que contribuye a un balance de carbono cercano a cero en términos netos.
El uso del color rosa en los surtidores es una decisión deliberada para diferenciar claramente el combustible renovable de los tradicionales, consiguiendo que sean fácilmente reconocibles para los conductores que no están familiarizados con ellos.
Una red cada vez más amplia
Al término de 2025, Repsol anunció que había alcanzado las 1.500 estaciones de servicio (1.429 en España y 71 en Portugal) que suministran Diesel Nexa origen 100 % renovable. Esto, según la propia compañía, hace que se posicione como la red más relevante de Europa en combustibles 100 % renovables, habiendo vendido más de 210 millones de litros el año pasado.
Más del 40 % de su red de estaciones de servicio ofrece combustible renovable, algo que considera clave para la movilidad más limpia, porque los vehículos de combustión representan todavía el 97 % del parque móvil español y europeo.
Valero Marín, director general de Cliente de Repsol, declaró al respecto: “Alcanzar las 1.500 estaciones que suministran Diesel Nexa origen 100% renovable representa un avance clave en nuestra estrategia para descarbonizar el transporte. Este hito reafirma el compromiso de Repsol con la reducción de emisiones de CO₂ y con la ampliación de soluciones para la movilidad de nuestros clientes. Seguiremos trabajando para ofrecer todas las alternativas energéticas que mejor se adapten a sus necesidades, contribuyendo así a una movilidad alineada con la transición energética”.

