El mercado de los SUVs de lujo fabricados en China recibe un nuevo e interesante integrante que redefine lo que esperamos de un coche inteligente. Li Auto, uno de los fabricantes chinos que más está dando que hablar en el segmento premium, ha desvelado finalmente los detalles del nuevo Li Auto L9. Este buque insignia no es solo una actualización estética, es un salto cuántico en inteligencia artificial y autonomía que busca posicionarse como el salón rodante definitivo para las familias más exigentes.
La noticia llega en un momento de máxima competencia en China, donde la guerra ya no se libra solo en la potencia o la autonomía, sino en la capacidad de procesamiento de datos. Con la integración del nuevo sistema LIVIS, Li Auto promete una experiencia de conducción que se acerca más a un ordenador de alto rendimiento con ruedas que a un vehículo tradicional. El objetivo es claro: liderar la carrera hacia la conducción autónoma total.

2560 TOPS bajo el capó
Lo que realmente separa a este nuevo Li Auto L9 de cualquier rival es su cerebro. El vehículo estrena el sistema LIVIS (Li Auto Intelligent Vehicle Intelligence System), que alcanza una capacidad de procesamiento asombrosa de 2560 TOPS. Para poner esto en perspectiva, estamos hablando de una potencia de cálculo que permite gestionar simultáneamente miles de millones de operaciones por segundo, garantizando que el coche tome decisiones en milisegundos.
Esta potencia es fundamental para alimentar su avanzado sistema de visión y sensores. El L9 utiliza esta capacidad para procesar en tiempo real un mapa detallado del entorno, permitiendo una navegación inteligente mucho más fluida y segura en entornos urbanos complejos. No se trata solo de evitar obstáculos, sino de predecir el comportamiento del tráfico con una precisión que hasta ahora parecía ciencia ficción.

Familiar y con mucha autonomía
En cuanto a su presencia física, el Li Auto L9 mantiene su estatus de gigante. Con una longitud de 5,218 metros, una anchura de 1,998 metros y una altura de 1,8 metros, el vehículo ofrece un espacio interior difícil de igualar. Su distancia entre ejes de 3,105 metros asegura la presencia de tres filas y un total de siete asientos.
Además de múltiples sistemas de infoentretenimiento, el confort se ve reforzado por asientos con masaje en todas las plazas, un refrigerador integrado y un sistema de sonido inmersivo que utiliza la inteligencia artificial para ajustar la acústica según el número de pasajeros. Es, en esencia, una extensión del hogar donde la tecnología trabaja en segundo plano para maximizar el bienestar.
A diferencia de modelos anteriores como el Li Auto i8, el Li Auto L9 apuesta por un sistema de autonomía extendida (EREV) similar al que equipa su hermano pequeño, el L6. Utiliza un motor de combustión que funciona exclusivamente como generador para cargar la batería, eliminando cualquier tipo de ansiedad por el rango. La autonomía homologada supera la barrera de los 1.300 kilómetros (ciclo CLTC). Todo este rendimiento y tecnología tienen un coste y no es especialmente bajo teniendo en cuenta los estándares de China. El precio de salida está fijado en los 559.800 yuanes, unos 68.400 euros al cambio de moneda. Sería un precio muy bueno para Europa, pero es caro para ser chino.