Híbridos y Eléctricos

FRANCISCO RIBERAS, PRESIDENTE DE GESTAMP

Tesla es un buen ejemplo de que fabricar coches (eléctricos) no es sencillo

El presidente de Gestamp analizó la evolución del sector del automóvil en la cuarta jornada del Curso de Economía organizado por la APIE en la Universidad de Santander.

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Francisco Riberas, presidente de Gestamp, durante su intervención en el Curso de Economía organizado por la APIE en la Universidad de Santander.

La empresa de Elon Musk “es un buen ejemplo de que fabricar coches no es un tema sencillo. Puedes tener un buen desarrollo y unas ideas innovadores, pero hay que ser capaz de producir coches en una gran cantidad y con unos niveles de eficiencia muy fuertes", declaró Francisco Riberas, presidente de Gestamp y presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), en su intervención en el Curso de Economía que organiza la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander (UIMP). "No creo que Tesla fabricara el año pasado más de 40.000 coches eléctricos, Volkswagen fabrica 43.000 al día”, añadió.

El automóvil eléctrico se enfrenta todavía a una serie de puntos mejorables, declaró Riberas, como el peso de las baterías –500 kg de media– sus problemas de reciclaje y la obtención de la electricidad necesaria para moverlos. “En China, por ejemplo, la consiguen quemando carbón, con lo cual están trasladando el problema”. Eventualmente, cuando se pase un determinado nivel de masa crítica, la evolución será más rápida, “pero no de un día para otro”. En cualquier caso, el presidente de Gestamp no tiene ninguna duda de que es una carrera que terminarán ganando los fabricantes convencionales frente a los nuevos jugadores en este campo, ya que cuentan con mayores capacidades de inversión e investigación.

En este sentido, el presidente de Gestamp considera que los eléctricos tendrán una evolución "relativamente lenta" hasta que se invierta en "determinado nivel de infraestructuras". "Estamos hablando de industrias muy pesadas y no se puede pasar, de un día para otro, de un vehículo de combustión a uno eléctrico", señaló Riberas, e indicó que “el año pasado apenas se fabricaron ni se vendieron en el mundo coches eléctricos. Este año parece que se venderá un millón, la mitad de ellos en China, sobre un total de ventas de cien millones de coches”. 

Por otro lado, Riberas declaró que las preocupaciones actuales del sector del automóvil tienen que ver con el peso, la seguridad y la relación coste-beneficio. El primero tiene también una relación directa con la contaminación, pues, si bien la tecnología ha avanzado mucho en el nivel medio de emisiones de CO2 –se ha pasado de 200 gramos por kilómetro en el año 2000 a unos 80 en la actualidad– el peso del coche es responsable del 24% de ese nivel, y “cada 100 kilos menos suponen una reducción de 9 gramos por kilómetros”. 

Riberas aprovechó su intervención para vaticinar un fuerte crecimiento en el sector de la externalización de componentes de vehículos, causado por todos los cambios tecnológicos que el automóvil tendrá que afrontar, y que son un factor cada vez más decisivo a la hora de comprar un modelo determinado.

La guerra de aranceles sobre algunos de los materiales que se utilizan en la fabricación de automóviles, como el acero o el aluminio, no es algo que preocupe al presidente de Gestamp (compañía líder mundial en la fabricación de componentes metálicos), pues “tenemos acuerdos con los fabricantes por el que los precios de nuestros componentes se ajustan al alza o a la baja en función del precio de la materia prima”, mientras que su número de fábricas en todo el mundo les protege de los que se están imponiendo en el terreno de la exportación, una práctica con la que Riberas no está de acuerdo, ya que la considera “alterar las reglas del juego comercial”.

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