Híbridos y Eléctricos

HASTA 2023

Volkswagen no ve nada claro una rápida salida de la crisis de semiconductores

La situación actual es muy delicada. La falta de componentes causa estragos en la industria. En Volkswagen no ven una rápida recuperación, y dan casi el año por perdido.

Volkswagen employee Frank Wiegele checks the ID.5 in the light tunnel.
Volkswagen no ve nada claro una rápida salida de la crisis de semiconductores

A lo largo de los dos últimos años la industria del automóvil se ha visto sacudida por la pandemia de la COVID-19 y los efectos negativos causados por esta. A los parones de fabricación provocados por los largos periodos de aislamiento se ha sumado la falta de componentes críticos en la industria. Los semiconductores y los chips están en boca de todo el mundo. Un efecto que se deja notar, principalmente, en las concesiones de venta: no hay coches.

Durante los primeros meses de la pandemia, allá por marzo del año 2020, muchas fábricas se vieron obligadas a cerrar sus puertas ante los graves riesgos por contagios. Durante semanas, e incluso meses, las reservas mundiales se agotaron ante el incremento de las ventas de la electrónica de consumo. Relojes, consolas, despertadores, todo en la actualidad equipa chips y materiales que ahora escasean y que impiden a los fabricantes retomar el ritmo natural de producción.

Hay que tener en cuenta que un coche moderno lleva en sus entrañas miles de chips. La industria del automóvil es una de las mayores demandantes de estos componentes. Un suministro continuo es esencial, y como actualmente la producción es limitada, todavía nos costará volver a recuperar el ritmo anterior a la pandemia original de 2020Volkswagen así lo piensa, y cree firmemente que hasta el año que viene el problema no se habrá subsanado.

Production of the ID.5 at the Zwickau vehicle plant.
Línea de producción del Volkswagen ID.5 en la planta de Zwickau

Los alemanes, uno de los mayores productores de todo el mundo, se han visto obligados a detener las líneas de producción a lo largo y ancho del mundo. Sus 120 fábricas han visto su actividad paralizada ante la falta de componentes. Si bien muchas voces estimaban que a principios de 2022 el problema estaría erradicado, desde Volkswagen afirman que no será hasta finales del segundo semestre cuando la actividad vuelva a tomar un ritmo continuo.

"La situación volátil nos afectará al menos más allá de la primera mitad de este año", ha comentado Murat Aksel, jefe de adquisiciones de la junta de Volkswagen. Con toda una industria sufriendo la misma situación, cada compañía debe luchar con fiereza por hacerse con la siguiente remesa de componentes. “Lamentablemente la situación no es aun tan sostenible para que ya pueda considerarse un efecto pasado”. Un año más de crisis por delante.

Esto quiere decir que durante los próximos meses se sucederán más parones de producción, más desabastecimiento en los concesionarios, más retrasos y, lo que es peor, más incremento en los precios de los coches. Según avance el año se irá viendo cómo evoluciona el problema, pero está claro que las voces que afirmaban una pronta recuperación cada vez son menos escuchadas. Hay problema para rato, y todo el mundo espera que se salga lo antes posible.

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