A PESAR DE LA CAÍDA DEL COSTE DE LAS BATERÍAS

El precio, la barrera más difícil de salvar para los coches eléctricos

El descenso del precio de las baterías no se está traduciendo en lograr superar el desafío más importante de los coches eléctricos: convertirse en una opción asequible y competitiva respecto a los coches de combustión.

Los más recientes lanzamientos, como el Audi e-tron GT, destacan por ser lujosos vehículos de altas prestaciones.
Los más recientes lanzamientos, como el Audi e-tron GT, destacan por ser lujosos vehículos de altas prestaciones.

La mayor demanda de baterías de alto voltaje para los vehículos eléctricos y los avances tecnológicos en este campo han dado lugar a que el precio del kWh descienda de forma significativa. Sin embargo, esto, que se ha traducido en un aumento en la capacidad de las baterías, no se ha trasladado al precio final del vehículo. De esta forma, uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta la movilidad eléctrica, el precio de los vehículos, continúa sin resolverse.

Según muchos de los informes de las más prestigiosas consultoras del mundo, el precio de las baterías continuará cayendo en los próximos años. Por ahora esto ha permitido que los fabricantes solucionen una de las barreras principales de esta tecnología, la autonomía, montando baterías mucho más grandes. Un problema que quedaría resuelto completamente con la implementación de una red de recarga rápida y funcional. Sin embargo, esta bajada de precios que ha puesto en marcha la economía de escala y ha sido provocada por un aumento en la demanda, no ha motivado el descenso del precio final de los vehículos.

Tesla ha sido el primer fabricante de coches eléctricos que ha demostrado al mundo que se pueden recorrer largas distancias en un coche eléctrico contando con una batería de gran capacidad y una red de recarga rápida y bien implementada. Sin embargo, los modelos de Tesla son vehículos de lujo y altas prestaciones, inasequibles para la mayoría de los compradores. Con la llegada del Model 3 más económico, con un precio de 35.000 dólares en Estados Unidos, el fabricante californiano pretende ofrecer un coche eléctrico asequible para un porcentaje más alto de clientes.

Con el fin de recortar gastos y producir de forma más efectiva, la semana pasada Tesla anunció recortes en su plantilla. “Nos enfrentamos a un desafío extremadamente difícil: hacer que nuestros coches, baterías y productos solares sean competitivos en precio con los combustibles fósiles”, ha escrito Elon Musk, CEO de Tesla, en un correo electrónico a sus empleados. “Si bien hemos avanzado mucho, nuestros productos siguen siendo demasiado caros para la mayoría de las personas”, añade.

Los primeros cocheds ele´ctricos de Tesla se sitúan en el segmento permium, hasta la llegada del Model 3

Scott Shepard, analista de Navigant Research, cree que la estrategia de Tesla centrada en conquistar la cima del mercado tiene mucho sentido, puesto que los beneficios que se obtienen con la venta de un coche en el segmento de lujo son muy grandes y es fácil hacer concesiones. “En el segmento más económico es mucho más complicado” ha declarado en una entrevista a InsideEVs.

El coche eléctrico para todos

La clave de la adopción de la movilidad eléctrica está en ofrecer vehículos eléctricos competitivos si los comparamos con los de combustión en el nivel de precios más bajo. A esto se referría el presidente de la Junta directiva de Volkswagen, Hans-Dieter Poetsch, cuando ha expresado sus dudas sobre la viabilidad del negocio de los vehículos eléctricos pequeños y asequibles. Según Poetsc, el nivel de precios de este segmento del mercado no podrá mantenerse si se ofrecen con un tren motriz eléctrico. “Inevitablemente conducirá a un aumento significativo del precio de los automóviles pequeños”, con lo que el vehículo eléctrico podría continuar siendo inasequible para la población con menores ingresos.

Los fabricantes premium como Jaguar, Audi, Mercedes-Benz o BMW han incluido en su catálogo, o lo harán dentro de poco, vehículos de lujo a los que solo podrá acceder la clase media cuando aparezcan en el mercado de segunda mano. Por otra parte, los fabricantes generalistas ofrecen sus modelos eléctricos al mismo precio que los de combustión más potentes y equipados, dirigidos precisamente a esas clases medias, pero haciendo imposible su compra para las clases más bajas, que también tendrían que esperar al mercado de coches usados.

En una encuesta realizada por PlugInsights, un panel de investigación sobre las tendencias y las preferencias de los conductores de vehículos eléctricos estadounidenses, hay una gran diferencia entre los conductores que compran coches eléctricos premium con grandes autonomías y los que conducen modelos más pequeños y de menos batería.

El 45% de los compradores de vehículos premium eléctricos gana más de 200.000 dólares al año. Con la llegada del Model 3, el porcentaje ha descendido al 38%. Mientras, solo el 17,5% de los compradores de modelos más económicos supera esta cifra de ingresos. Desde 2011 hasta 2018, el porcentaje de compradores de vehículos eléctricos que ganan menos de $100.000 al año se sitúa en un 38%.

Elon Musk pronosticó esta situación hace cinco años. Poner en el mercado un coche eléctrico asequible “es un desafío extremadamente difícil”.

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