Híbridos y Eléctricos

CON MAYOR DENSIDAD ENERGÉTICA

Roadrunner, el proyecto secreto de Tesla para fabricar sus propias baterías a 100 $/kWh

Un equipo interno de investigación de Tesla está trabajando en el proyecto Roadrunner, destinado a obtener una celda de batería con mayor densidad de energía y un coste de producción inferior a los 100 dólares/kWh.

El Proyecto Roadrunner de Tesla desarrolla baterías con mayor densidad de energía y mucho más baratas de fabricar.
El Proyecto Roadrunner de Tesla desarrolla baterías con mayor densidad de energía y mucho más baratas de fabricar.

Bajo el nombre de Proyecto «Roadrunner», Tesla está desarrollando “la máquina que construye la máquina” para producir celdas de baterías con mayor densidad de energía que las actuales y a gran escala, con un coste de producción inferior a los 100 dólares/kWh. Los rumores de que el fabricante californiano quiere desvincularse de Panasonic, su socio en la Gigafactoría de Nevada, para la producción de celdas de baterías, están convirtiéndose casi en evidencias. Su objetivo es lograr que la producción a gran escala reduzca su precio hasta el que se considera el límite a partir del cual los coches eléctricos y de combustión igualen su coste de producción.

Los  expertos fijan la clave para lograr paridad de precios en la venta de un coche eléctrico (sin subsidios) respecto a uno de combustión de la misma categoría, en lograr que la batería, ya empaquetada, tenga un coste de 100 dólares por cada kWh (90 euros /kWh). Teniendo en cuenta que el coste total de propiedad de un eléctrico es muy inferior a uno de combustión, gracias al ahorro en el precio del combustible y en el mantenimiento, a partir de ahí, la decisión de compra favorece claramente a la nueva tecnología.

La clave para lograr este objetivo es la producción en masa de las celdas de baterías, lo que aceleraría la adopción de vehículos eléctricos, ya que permitiría un alto volumen de producción de modelos relativamente asequibles y con un alto margen de beneficio. Precisamente, la asociación de Tesla con Panasonic para el desarrollo y la fabricación de celdas de baterías y su posterior empaquetamiento ha sido clave para reducir su coste de producción. Sin embargo, hay evidencias claras de que Tesla está tratando de desvincularse del fabricante japonés y fabricar sus propias celdas.

Evolucion de la tecnología de las baterías de iones de litio

Los expertos marcan los 100 $/kWh como el precio de las baterías límite para igualar el coste de venta de un coche eléctrico a uno de combustión.

Todo comenzó a principios del mes de febrero de 2019 con la adquisición por parte de Tesla del  79%  de la empresa estadounidense Maxwell Technologies, centrada en el desarrollo de soluciones de almacenamiento y entrega de energía. Más tarde, en algunos listados de trabajo filtrados de los procesos de fabricación de las celdas,  Tesla comenzaba a considerarlas como una nueva "línea de productos" para la compañía. La prensa americana, basándose en la información de empleados y ex empleados, llegó a asegurar que  incluso existía  a un equipo trabajando en secreto para desarrollar sus propias baterías en un laboratorio de Kato Road, a pocos minutos de su fábrica de coches en Fremont (California). Incluso a principios de febrero un informe de Electrek afirmaba que Tesla estaba desarrollando los equipos para construir una línea de producción piloto de celdas de baterías en Fremont.

Proyecto «Roadrunner»

Esta misma publicación afirma ahora que este proyecto secreto de Tesla, bautizado con el nombre de «Roadrunner», es una realidad y que tiene  como objetivo lograr la producción en masa de una nueva celda de batería más densa energéticamente y mucho más barata. La química está siendo desarrollada por un equipo interno de la propia empresa, que incluye el trabajo en el laboratorio de investigación dirigido por Jeff Dahn, el físico canadiense que lleva trabajando en el desarrollo de baterías de ion litio desde prácticamente su invención y que colabora con Tesla.

Allí están poniendo a prueba la tecnología de electrodos secos de Maxwell que permitiría a Tesla producir celdas más baratas y con mayor densidad de energía.  Al reducir el número de celdas necesarias por vehículo para garantizar al menos la misma autonomía, se reducirá el coste de producción, aumentando los márgenes de beneficio y permitiendo reducir el precio final del vehículo.

Batería de Tesla formada por módulos y celdas

Batería empleada en el Tesla Model S y en el Model X.

Para poner en marcha una primera línea piloto para la producción de estas celdas, Tesla ha estado desarrollando sus propios equipos de fabricación, necesarios para que la producción sea lo más eficiente posible. Ya ha fabricado estas celdas prototipo en Fremont, en esa línea de producción secreta, y las ha probado en condiciones de laboratorio bajo el proyecto Roadrunner obteniendo lo que parecen ser unos resultados prometedores. El paso siguiente es comprobar su viabilidad técnica y su durabilidad para que puedan ser empleadas no solo en sus coches eléctricos sino también en sus sistemas de almacenamiento estacionario de energía.  

Además del avance en la química de las celdas, Tesla también está trabajando en mejorar el empaquetamiento de los módulos. Elon Musk, ya ha dejado entrever que se está planteando cambiar el diseño de las baterías de sus coches eléctricos eliminando los módulos en los que se dividen los paquetes y las uniones entre celdas mediante cables, para emplear tecnología de soldado por láser.

El próximo mes de abril, Tesla celebrará “The Battery Investor Day”, donde podría presentar los resultados que está alcanzando con el proyecto Roadrunner. Allí podría estar ya presente la primera batería desarrollada de forma completamente interna, lista para ser instalada en el  Model S y en el Model X.

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