Tesla ha dado un paso decisivo en la electrificación del transporte pesado al publicar un vídeo en el que su camión eléctrico, el Tesla Semi, alcanza una potencia de carga de hasta 1,2 MW (1.200 kW). Se trata de la demostración más clara hasta la fecha de las capacidades reales de recarga del vehículo, un aspecto crítico para su adopción en rutas de largo recorrido.
Durante años, uno de los principales interrogantes en torno al Tesla Semi no ha sido su potencia o autonomía, sino el tiempo necesario para recargar una batería de gran tamaño sin comprometer la operativa logística. Tesla prometió desde su presentación que el camión sería capaz de recuperar el 70% de su autonomía en unos 30 minutos, pero hasta ahora no había mostrado pruebas visuales de ese rendimiento.
Luces para Tesla en un momento de muchas dudas

En el vídeo difundido por la cuenta oficial del Tesla Semi, ingenieros de la compañía supervisan una sesión de carga en la que la potencia alcanza un pico de 1.206 kW. Esta cifra encaja con las especificaciones anunciadas por Tesla para su nueva arquitectura de carga V4, diseñada para soportar tensiones de entre 400 y 1.000 voltios y ofrecer hasta 500 kW en turismos y hasta 1,2 MW en vehículos industriales como el Semi.
Aunque el vídeo no detalla el estado de carga de la batería en el momento exacto del pico de potencia, expertos del sector destacan que el verdadero reto no es alcanzar brevemente esa cifra, sino mantenerla de forma sostenida sin sobrecalentar la batería ni el cableado. En este sentido, Tesla utiliza cables de carga refrigerados por líquido y un conector de alta potencia compatible con el estándar Megawatt Charging System (MCS), clave para el futuro del transporte pesado eléctrico.
A este nivel de potencia, el Tesla Semi estaría incorporando en torno a 20 kilovatios hora por minuto. Con una batería estimada entre 800 y 900 kWh, en función de la eficiencia anunciada por Tesla, estas cifras permitirían, en teoría, pasar del 10% al 80% de carga en menos de 45 minutos, siempre que la curva de carga no reduzca drásticamente la potencia en los tramos finales.
El vídeo de la demostración
Engineers hitting 1.2MW on Semi Megacharger pic.twitter.com/QtXyTgW0XC
— Tesla Semi (@tesla_semi) December 31, 2025
Este avance llega en un momento estratégico para la compañía. Tesla se prepara para iniciar la producción en volumen del Tesla Semi en su ampliación de Gigafactory Nevada, con el objetivo de comenzar la fabricación en la primera mitad de 2026 y acelerar el ritmo en la segunda mitad del año. Hasta ahora, unidades del camión ya operan en pruebas reales con socios como PepsiCo, pero la infraestructura de carga seguía siendo la gran incógnita.
El impacto potencial es significativo. En Estados Unidos, los conductores de camiones están obligados a realizar descansos periódicos, lo que abre la puerta a recargas rápidas durante esas pausas. Si el Tesla Semi puede recuperar cientos de kilómetros de autonomía en ese tiempo, la brecha operativa frente al diésel se reduce de forma drástica.
No obstante, el desafío ahora se traslada a la red eléctrica. Desplegar cargadores capaces de suministrar 1,2 MW en áreas logísticas y corredores de transporte exigirá fuertes inversiones en infraestructuras y, previsiblemente, el apoyo de sistemas de almacenamiento energético para gestionar los picos de demanda. Tesla ya ha dejado entrever que sus propias baterías jugarán un papel clave en esa ecuación.