Una vez compras un coche eléctrico, difícilmente volverás a hacerte con uno de gasolina. Así lo ha relatado directamente un estudio publicado por la agencia JD Power. En el informe detalla, en términos generales, que el 96% de los encuestados, propietarios de un vehículo ‘cero emisiones’, tras probarlo en su día a día y hacerse a ellos, jamás volverían a uno de combustión.
La satisfacción de los propietarios de un vehículo eléctrico es una de las más altas. La encuesta, realizada entre miles de propietarios, aplica diversas motivaciones por las cuales los usuarios prefieren mantener su ‘creo emisiones’ a largo plazo. Entre los factores que más destacan están los costes operativos más bajos, la experiencia de conducción más fluida y silenciosa, y la percepción de estar contribuyendo a la reducción de gases de CO2.

Los propietarios no dejarían de tener un coche eléctrico
Una de las razones principales por las que los propietarios de coche eléctrico deciden no regresar a un coche de combustión tiene que ver con el ahorro económico. Aunque la compra inicial de un vehículo eléctrico puede ser más elevada que la de un modelo con motor tradicional, los costes asociados (como electricidad más barata que gasolina, menores gastos de mantenimiento y ausencia de revisiones mecánicas frecuentes) suelen equilibrar la balanza.
Por otro lado, la experiencia diaria de uso mejora la satisfacción de los propietarios. Los usuarios describen la conducción de un coche eléctrico como “más suave, con una entrega de potencia inmediata y silenciosa, sin vibraciones ni ruidos de motor”. Esta sensación de avance es un factor que afecta fuertemente la decisión de mantener el vehículo eléctrico.
El tercer pilar clave para ellos es la cuestión medioambiental. Muchos propietarios ven en su vehículo una contribución a la reducción de emisiones contaminantes, especialmente si recargan su coche con energía renovable en casa o a través de puntos de carga limpios. Esta percepción de estar haciendo una “elección ética” en favor del planeta refuerza su compromiso con los vehículos eléctricos.

Por supuesto, tras estos puntos positivos, los usuarios también califican de “mejorable” el servicio o infraestructura de recarga. Sí apostillan que este ha mejorado de un tiempo hasta ahora, pero, aún así, sigue teniendo un amplio margen para la expansión de la misma. Esto hace que muchos potenciales clientes se lo piensen más a la hora de hacerse con un vehículo eléctrico, ya que este es el mayor ‘miedo’ que muchos tienen: el quedarse sin un lugar en el que recargar.
No obstante, salvo este ‘pero’, el estudio apunta a que la mayoría de usuarios actuales tilda al vehículo eléctrico como “es más futuro que pasado”. De hecho, la mayoría considera que esta tecnología marcará la pauta para las próximas décadas, al contrario de los motores de combustión, los cuales están destinados a desaparecer.
A día de hoy, la adopción de coches eléctricos está en pleno aumento. Sin embargo, su nivel de adquisición está siendo mucho más bajo del que políticos de la UE y diferentes marcas prometieron hace sólo unos años. De ahí que la Comisión Europea se haya tenido que echar atrás sobre su proyecto para 2035. Pese a esto, varios expertos vaticinan el éxito de los vehículos eléctricos de igual forma, simplemente “porque son mejores” que uno de gasolina.