Oslo, reconocida mundialmente como la capital con la mayor proporción de vehículos eléctricos respecto al total de su parque automovilístico, ha anunciado un cambio significativo en las tarifas de las cargas en estaciones públicas de corriente alterna (AC): hasta ahora se hacía en función del tiempo de conexión, pero, como era algo que se percibía como injusto, ahora se va a cobrar por el consumo de energía.
La ciudad es el representante máximo de lo que es Noruega para el mundo de la electromovilidad: en 2025 el 96 % de los coches nuevos registrados en el país eran de baterías y, además, los vehículos de cero emisiones han superado ya en número a los coches diésel en toda la flota del país. Esto tiene un aspecto positivo en lo que a reducir la contaminación se refiere, pero como contra significa que muchas personas dependen de los puntos de carga públicos.

Un cambio en el modo de operar
Hasta este momento, la ciudad aplicaba un sistema de facturación basado en el tiempo de conexión en los cargadores públicos. Este sistema era útil para asegurar que los puntos de carga no quedaran ocupados durante largos periodos de tiempo, pero era señalado como injusto por ciertas agrupaciones de usuarios, especialmente los propietarios de vehículos con cargas más lentas. Que estos pasen más tiempo enchufados es una cuestión de necesidad, no de gusto, ya que no pueden recargar sus baterías a una potencia / ritmo mayor.
Consciente de estas preocupaciones, el ayuntamiento de Oslo ha aprobado una transición hacia un modelo de tarifa basado principalmente en el consumo de energía (kWh), que se espera entre en vigor en otoño de 2026, según recoge Electrive. Bajo el nuevo esquema tarifario, los conductores pagarán en función de la cantidad real de energía suministrada a sus baterías, evaluada en kilovatios-hora (kWh), lo que a todas vistas es una forma más justa y técnica de medir el uso real de la infraestructura.
El nuevo precio de carga se estructurará en tres componentes principales. El primero y más importante será el coste basado en el consumo de energía en kWh, que a su vez estará vinculado al precio diario al que la ciudad compra electricidad en el mercado mayorista. A esto se añadirá un recargo por costes operativos, que en 2025 fue de 0,81 coronas noruegas por kWh (aproximadamente 0,07 €), y un cargo por estacionamiento o permanencia, que depende de la hora del día, la duración del uso y la ubicación (si el vehículo está recargando en el centro urbano o en las afueras).
Liberar las plazas de aparcamiento
El factor del aparcamiento tiene un claro objetivo: incentivar a los conductores a liberar la plaza tan pronto como termine la carga para permitir la rotación en los puntos públicos. Entre las 09:00 y las 20:00 de lunes a sábado, la tarifa de estacionamiento hasta las 5 primeras horas será de 12 coronas por hora en el centro y 10 coronas por hora en las zonas exteriores (cerca de 1,90 € y 1,58 € respectivamente). Pasadas las cinco horas, estas tarifas se duplican para promover la liberación de plazas. Fuera de ese horario y los domingos, el cargo por estacionamiento será nulo.
La Asociación de Automóviles Eléctricos, que es una de las que más reclamaba el cambio, ha compartido ejemplos de precios estimados para una sesión de carga de tres horas con una potencia de 7,4 kW en una zona fuera del centro durante la tarde. Recargar el coche después de las 20:00, cuando no se cobra estacionamiento, tendría un coste total de unas 46,6 coronas (alrededor de 4,09 €), mientras que hacerlo entre las 09:00 y las 20:00 podría costar unas 76,6 coronas (unos 6,72 €), incluyendo el consumo de energía, el recargo operativo y las tarifas de estacionamiento pertinentes.
Se espera que la transición efectiva al nuevo sistema comience en otoño de 2026 y que dure aproximadamente tres meses, porque será necesario actualizar la señalización de todos los puntos de carga y realizar pruebas técnicas, además de guiar a los usuarios para que conozcan como es el nuevo sistema de tarifas.

