El tablero del automóvil eléctrico en Europa va a cambiar de forma definitiva. BYD, el gigante que ya lidera las ventas mundiales de vehículos de nueva energía, ha confirmado que su esperado Atto 2 será una de las piezas angulares de su nueva planta en Szeged, Hungría. Este movimiento no es solo una expansión logística importante, es la respuesta estratégica de la firma china para producir vehículos "en Europa y para Europa", sorteando las barreras arancelarias de la Unión Europea y optimizando sus costes de distribución.
La planta de Szeged, que ha comenzado su fase de producción piloto en este inicio de 2026, representa la primera fábrica de turismos de una marca china en suelo europeo. El Atto 2, un SUV compacto diseñado específicamente para el competitivo segmento B, liderará esta carga industrial junto a otros modelos como el Dolphin Surf. Con una capacidad proyectada que alcanzará las 150.000 unidades anuales en su fase inicial, BYD se prepara para inundar el mercado con tecnología punta fabricada a pocos kilómetros de sus principales clientes.

Versatilidad mecánica: eléctrico e híbrido enchufable
Una de las grandes sorpresas que trae la producción húngara del Atto 2 es su adaptabilidad técnica. Aunque la marca es conocida por su dominio del coche eléctrico puro (BEV), el BYD Atto 2 fabricado en Hungría contará también con variantes híbridas enchufables (PHEV). Esta decisión responde a la realidad del mercado europeo, donde la transición hacia lo eléctrico avanza a distintas velocidades según el país. Nosotros ya hemos probado el BYD Atto 2 DM-i.
El modelo eléctrico se basa en la avanzada e-Platform 3.0 de la marca, mientras que la versión híbrida utilizará la tecnología DM-i de quinta generación. Esta dualidad permite a BYD cubrir un espectro mucho más amplio de usuarios. En España ya está a la venta con un precio mínimo de 28.200 euros. Actualmente, no existe otro híbrido enchufable más barato. Recibe, como era de esperar, la importante etiqueta CERO de la DGT.
Mientras que el modelo 100% eléctrico es capaz de homologar 312 kilómetros de autonomía con una batería de 45,1 kWh de capacidad (WLTP), la variante híbrida enchufable aumenta significativamente esas cotas. La parte eléctrica se alimenta de una batería de 7,8 kWh de capacidad con la que promete recorrer hasta 90 kilómetros sin encender su motor de combustión. Combinado electricidad y combustible el rango homologado combinado supera la barrera de los 1.000 kilómetros.

Un SUV compacto con tecnología y mucho espacio
El Atto 2 no solo es importante por dónde se fabrica, sino por lo que ofrece. Con una longitud de 4,31 metros, se sitúa como un rival directo para modelos consolidados en Europa. Su interior está equipado con la última versión del sistema de infoentretenimiento de la marca y su característica pantalla rotatoria, el Atto 2 busca ofrecer una experiencia premium en un formato compacto.
La integración de la batería en el propio chasis (tecnología Cell-to-Body) no solo mejora la rigidez estructural y la seguridad, sino que permite maximizar el espacio interior, ofreciendo una habitabilidad que suele ser propia de vehículos de segmentos superiores. Es un coche pensado para la familia moderna que no quiere renunciar a la tecnología ni a la sostenibilidad.

Impacto económico y futuro de la planta de Szeged
La puesta en marcha de la fábrica en Hungría es el resultado de una inversión que ronda los 4.000 millones de euros. Este centro productivo no solo ensamblará vehículos; BYD tiene planes para establecer una cadena de suministro vertical que incluya el ensamblaje de paquetes de baterías en la propia región. Esto generará miles de empleos locales y fomentará un ecosistema tecnológico entre China y Hungría.
Aunque la producción en serie comenzará a pleno rendimiento en el segundo trimestre de 2026, la marca ya mira más allá. El objetivo final es alcanzar una capacidad máxima de 300.000 vehículos al año, convirtiendo a Szeged en el hub central de BYD para abastecer a mercados clave como Alemania, Francia y España, garantizando entregas más rápidas y una posventa mucho más robusta. Gracias a la producción europea BYD espera reducir las sanciones arancelarias impuestas por Bruselas y, de paso, acogerse integramente a los nuevos programas de ayuda a la compra de vehículos eléctricos, como el Plan Auto+ anunciado por el ejecutivo de Pedro Sánchez.