BYD se ha tomado muy en serio su llegada a Japón. Al igual que en Europa, donde ya cuenta con coches desarrollados por y para nuestro gusto, en Japón acaban de presentar su primer Kei-Car, sus famosos y pequeños coches pensados para facilitar la movilidad de todos sus habitantes. El BYD Racco se lanza oficialmente al mercado tras más de un año en fase de desarrollo. El proyecto ha contado con la presencia de figuras importantes como la de Hirohide Tagawa, uno de los ingenieros más reputados del país que se sumó a las filas de BYD tras más de 30 años en Nissan.
El resulta estratégico, ya que BYD se adentra en un segmento que representa una parte fundamental de las ventas del país asiático y que históricamente ha estado dominado por fabricantes como Nissan, Honda, Suzuki y Daihatsu. Con este desarrollo específico, la marca busca ganar terreno frente a los líderes tradicionales. Además, BYD adelanta a otros fabricantes europeos en el caso de que la Unión Europea active definitivamente la normativa de los e-car, muy similar a la que los japoneses llevan aplicando desde hace décadas.
Dimensiones ajustadas, pero mucho equipamiento

El BYD Racco se adapta con precisión a los límites legales del segmento Kei-Car en Japón. El vehículo registra una longitud de 3.395 mm y una anchura de 1.475 mm, aprovechando al máximo las cotas permitidas. Su altura total alcanza los 1.800 mm, adoptando la silueta de techo alto ampliamente solicitada por los conductores urbanos. Sus formas cuadráticas no comprometen el espacio interior donde destaca un espacio de almacenamiento de hasta 1.372 litros con los asientos traseros abatidos. El Racco ha sido diseñado para aprovechar al máximo la habitabilidad tanto para carga como para pasajeros.
A pesar de sus diminutas proporciones, el interior del Racco ofrece todos los elementos de confort y seguridad necesarios, más incluso. La gama presenta elementos poco comunes en la categoría de microcoches urbanos, como la puerta lateral corredera eléctrica con sensor de apertura mediante gesto del pie, llave digital mediante tecnología NFC para teléfonos inteligentes. Sistema de precalentamiento de batería para optimizar la conducción cuando el tiempo refresca, capacidad de carga bidireccional Vehicle-to-Load (V2L) y asiento del conductor con ajuste eléctrico de seis posiciones e indicador de presión de neumáticos. Teniendo en cuenta su precio, está muy bien equipado
Opciones de batería y rendimiento

El esquema de propulsión ofrece dos alternativas de batería para adaptarse a distintas necesidades de uso. La versión de acceso incorpora un paquete de 22,4 kWh de capacidad que homologa un alcance de 210 kilómetros en el ciclo de pruebas WLTC. Por su parte, la variante superior equipa una batería de 35,84 kWh que eleva la autonomía hasta los 320 kilómetros bajo el mismo ciclo de homologación.
En el apartado de recarga, el modelo admite una potencia máxima en corriente continua de 50 kW. Esta cifra iguala la capacidad de competidores como el Honda N-ONE e: y supera los 30 kW del Nissan Sakura. En términos de potencia, la energía de sus baterías alimenta a un único motor eléctrico instalado en el eje delantero con 20 kW de potencia (27 CV) que, si bien puede parecer modesto, se ajusta a lo establecido por la normativa de los Kei Car. Lo suficiente para moverse por la ciudad y entre pueblos por carreteras secundarias.
Estrategia de precios y posicionamiento comercial
El BYD Racco acaba de iniciar su comercialización con una tarifa de 2,145 millones de yenes, equivalente a unos 11.525 euros, pudiendo acogerse a la subvención estatal para vehículos eléctricos de 150.000 yenes (unos 806 euros). El precio base antes de impuestos se sitúa en 1,95 millones de yenes, 10.477 euros al cambio, situándose por debajo del Nissan Sakura antes de aplicar ayudas e incentivos fiscales. Si finalmente llega a Europa, el Racco aumentaría sus precios, aunque no mucho teniendo en cuenta las condiciones y características que presenta. Bruselas todavía no se ha decidido por activar la normativa de los e-car, pero en caso de hacerlo BYD partiría con ventaja al igual que sus rivales japoneses.