El CEO de Volvo, Håkan Samuelsson, no está demasiado preocupado por los aranceles y apostará por “construir donde vende”

Håkan Samuelsson, CEO de Volvo relativiza el impacto de los aranceles en el sector del automóvil, y la estrategia será reforzar la producción local.

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Samuelsson considera que simplemente ha habido un cambio de roles global, y que Volvo debe afrontar el reto.
11/02/2026 14:00
Actualizado a 11/02/2026 14:00

El nuevo escenario comercial entre Estados Unidos y Europa ha encendido las alarmas en buena parte de la industria automotriz. Tras décadas en las que Europa aplicó fuertes aranceles a los coches estadounidenses mientras sus fabricantes exportaban a EEUU sin grandes barreras, la situación se ha invertido. Ahora son los vehículos europeos los que enfrentan un arancel del 15% al entrar en el mercado norteamericano. Sin embargo, Håkan Samuelsson, CEO de Volvo, no parece especialmente preocupado.

“Han cambiado los roles”

Durante la presentación del Volvo EX60 en enero, Samuelsson restó dramatismo al nuevo contexto comercial. “Durante 40 años ustedes nos cobraron, ahora nosotros les cobramos”, resumió ante la prensa, en referencia al intercambio histórico de aranceles entre ambos bloques.

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El CEO de Volvo confía en que podrán controlar la situación

Para el directivo, el escenario actual no es más que un cambio de papeles: los coches estadounidenses entran en Europa sin aranceles relevantes, mientras que los europeos pagan ahora un 15% en EEUU. “No estoy tan molesto”, afirmó, al menos mientras no se anuncien medidas adicionales.

Sus palabras contrastan con la reacción de otros ejecutivos europeos, que han expresado fuerte preocupación por el impacto en costes y competitividad.

Un nuevo reto para Volvo

La postura de Samuelsson resulta especialmente llamativa porque Volvo atraviesa un periodo algo completo. La compañía registró recientemente una caída en su beneficio anual, afectada por la revisión de su estrategia eléctrica, la competencia en China y, precisamente, el nuevo entorno arancelario. 

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No se puede hacer mucho más que adaptarse a los cambios en la industria del automóvil

Parte del desafío pasa por reorganizar su cadena de suministro y adaptarse a la demanda de coches eléctricos en EEUU después de que Trump diese un giro a la normativa anticontaminación y retirase las ayudas a la compra de modelos 100% eléctricos. Además, Volvo ha decidido trasladar la producción de su modelo más vendido, el Volvo XC60 de combustión, a Estados Unidos.

“Construir donde vendes”

La estrategia, según el director de estrategia de Volvo, Michael Fleiss, es clara: “Construir donde vendes”. Esto permite reducir la exposición a aranceles y ajustar mejor los costes en cada mercado.

Sin embargo, la aplicación práctica no es sencilla. Volvo es un fabricante más pequeño que gigantes como Toyota o Volkswagen, lo que limita su capacidad para duplicar líneas de producción en múltiples regiones. Modelos clave como el Volvo XC60 se venden con éxito en varios mercados, y replicar su fabricación en diferentes continentes implica importantes inversiones.

Además, el nuevo Volvo EX60 eléctrico se producirá en Suecia, cerca de la sede central, ya que se espera que tenga mayor aceptación en Europa. Esto significa que los clientes estadounidenses podrían enfrentarse a precios más altos debido al arancel, a menos que Volvo absorba parte del coste, lo que presionaría aún más sus márgenes.

El respaldo de Geely y la flexibilidad global

Volvo no está sola en esta partida. Su matriz, el grupo chino Geely, cuenta con una amplia base industrial en Asia y ha demostrado flexibilidad para adaptarse. La producción del Polestar 3 se trasladó de China a EEUU, mientras que el Polestar 4 se fabrica en Corea del Sur. Asimismo, Volvo logró mover la producción del Volvo EX30 a Europa para evitar el arancel del 100% que EEUU impone a los eléctricos fabricados en China.

En un entorno volátil y cambiante, la estrategia de Samuelsson parece apostar por la adaptación constante más que por la confrontación. El desafío será mantener la rentabilidad en medio de un tablero comercial que puede volver a cambiar en cualquier momento.