Llevamos décadas escuchando el mismo mantra: "los coches chinos son copias baratas que se rompen a los dos días". Pues bien, va siendo hora de guardar ese discurso en el cajón de los recuerdos, porque la realidad industrial de 2025 nos está pintando una cara muy distinta. Los datos de llamadas a revisión (los famosos recalls) de este pasado mes de noviembre son, sencillamente, demoledores.
Según el último informe global, en noviembre se llamaron a revisión un total de 4,31 millones de vehículos en todo el mundo. Una cifra astronómica que demuestra que algo no va bien en las cadenas de montaje globales. Pero lo verdaderamente impactante es el reparto del pastel: de esos 4,3 millones de coches con defectos de fábrica, solo el 2,08% corresponden a marcas chinas. Sí, has leído bien. Mientras el mundo se "rompe", los coches chinos aguantan el tipo.

Las marcas tradicionales, en el ojo del huracán
Si China solo representa ese pírrico 2% (apenas unas 89.000 unidades, la mayoría de ellas de una sola campaña de BYD), ¿quiénes son los que están llenando los talleres de medio mundo? La respuesta duele: los de siempre. Japón lidera el desastre con casi 2 millones de vehículos (un 46% del total), las marcas japonesas, antaño adalides de la fiabilidad, están pasando por un momento crítico. En cambio, los coches de marcas europeas fueron los que más llamadas recibieron: 102 veces.
Corea y EE.UU. no se quedan atrás. Los fabricantes coreanos suman el 20% de las revisiones, seguidos muy de cerca por los americanos con un 19%. Es curioso ver cómo marcas como Ford, que lleva un año para olvidar con más de 130 llamadas a revisión en 2025, o Tesla, con sus eternos problemas de software y cierres de puertas, siguen copando los titulares de fallos mecánicos mientras las marcas chinas pulen sus procesos de fabricación a una velocidad de vértigo. La Cybertruck tiene para sí el récord absoluto y negativo de llamadas a revisión. Más de 6 visitas al taller en su corta vida comercial.

¿Calidad real o simplemente menos unidades?
Algunos dirán que hay menos coches chinos en las carreteras globales y por eso hay menos revisiones. Error. China es ya el mayor mercado del mundo y su cuota de exportación no para de crecer. Lo que estamos viendo es que marcas como Geely, MG o la propia BYD -que solo tuvo un aviso relevante para sus modelos de 204 CV por un problema de sellado- han entendido que si quieren conquistar Europa, no pueden permitirse fallos tontos.
Los datos de noviembre son la confirmación de lo que muchos expertos llevan tiempo advirtiendo: los fabricantes tradicionales se han confiado. Han estirado tanto el chicle de la reducción de costes y han delegado tanto en el software que sus coches se han vuelto vulnerables. China, que ha nacido directamente en la era digital y eléctrica, parece tener mucho mejor controlada la integración de estos sistemas.