Xiaomi lo ha vuelto a hacer. La marca china no solo ha iniciado las entregas de la versión actualizada del Xiaomi SU7, sino que además ha conseguido una cifra que deja claro su impacto en el mercado. Tras confirmar que logró vender 15.000 unidades en 34 minutos, ahora esta cifra ha subido hasta las 30.000 durante su primer fin de semana.
A diferencia de lo que afirman otras marcas, estos son pedidos bloqueados, es decir, clientes que ya han pagado un depósito no reembolsable, lo que convierte estas cifras en mucho más que simple interés. Es demanda real. Y todo apunta a que el ritmo de entregas va a acelerarse en las próximas semanas.

El Xiaomi SU7 cumple con lo que prometió: ser un éxito de ventas
Este éxito llega justo después de que Xiaomi actualizara su berlina eléctrica, introduciendo mejoras en equipamiento, versiones y posicionamiento. La estrategia clara fue mantener el impulso comercial mientras reforzaba su imagen como fabricante de gran calado dentro del sector del automóvil chino.
Entre sus novedades destacaron una renovación estética ligera, pero sí una adopción tecnológica más generosa, como una batería de mayor capacidad, con 902 km de autonomía, o la conducción asistida más avanzada.
Xiaomi ha reorganizado su producción para poder dar abasto
Pero hay otro movimiento clave que ha pasado desapercibido y que puede llegar a ser incluso más importante para la compañía. Tras haber sufrido un 2025 protagonizado por la alta demanda del YU7 y la baja producción del mismo, con cuellos de botella realmente altos, Xiaomi se ha adelantado a todo esto. Para poder combatir dicho problema nuevamente en este 2026, previendo la potencial demanda del sedán, la marca comenzó a producirlo masivamente el pasado mes de enero.

Una estrategia que ha tardado dos meses en hacerse realidad, pero con la que Xiaomi se ha asegurado tener un stock suficientemente alto como para que los clientes no tengan que esperar demasiado para recibir su unidad. De hecho, los tiempos que actualmente se manejan para la entrega de estos Xiaomi SU7 es de entre 1 y 5 semanas, dependiendo de las opciones que el propietario haya escogido.
Para poder mantener este ritmo, Xiaomi ha ajustado su producción automovilística diaria. Para ello, han reorganizado el número de unidades ensambladas, reduciendo levemente las del YU7 para favorecer las del SU7. El SUV eléctrico sigue teniendo una alta demanda, por lo que no se ha podido modificar su tirada diaria en demasiadas unidades. A cambio, sí se ha incrementado el ritmo para el sedán.
Xiaomi quiere demostrar que tiene un coche deportivo
Otro punto en el que Xiaomi ha trabajado ha sido en llegar a un acuerdo con algunos circuitos de velocidad de China. La marca quiere demostrar que su sedán eléctrico no sólo es un coche práctico y familiar, sino que también tiene carácter deportivo. Esto es algo que también han hecho otros fabricantes con versiones deportivas o ediciones especiales. En el caso del SU7 han contado también con las versiones más lógicas de su catálogo, no sólo la opción Ultra.
El contexto actual en China es realmente competitivo. El mercado oriental vive una auténtica guerra entre fabricantes, con rivales como BYD, Tesla o Xpeng lanzando continuamente nuevos modelos y bajando precios. En ese escenario, mantener más de 30.000 pedidos confirmados es, directamente, una victoria estratégica. Lo que aún queda por ver es si el nuevo SU7 es capaz de mantener este ‘reinado’ durante todo el 2026, como sí hizo su predecesor en 2024 y parte del 2025.