Son muchas, cada vez más, las marcas chinas que llegan a Europa con la intención de impactar en la vida del mercado automovilístico más exigente del mundo. Nombres como BYD, MG, OMODA o JAECOO ya no nos son extraños. El Grupo Chery ha puesto toda su atención en el Viejo Continente donde, en apenas un par de años, ha logrado enormes avances. España se ha convertido en su modelo de referencia y ahora, tal y como confirman desde la propia compañía, esperan repetirlo en muchos países de Europa, empezando por nuestros vecinos del norte: Francia.
El gigante chino Chery, el mayor exportador de vehículos de su país, ha confirmado un cambio estratégico en su expansión europea. Tras el éxito de su joint venture con Ebro en Barcelona, la compañía busca ahora activamente socios industriales para ocupar capacidades de producción infrautilizadas en otras plantas del continente. Yin Tongyue, presidente de Chery, ha sido claro: prefieren "utilizar infraestructuras existentes" antes que invertir miles de millones en construir nuevas factorías desde cero.
Francia e Italia en el punto de mira para la próxima planta

Este enfoque no solo reduce el riesgo financiero, sino que permite a Chery acelerar su implantación local para cumplir con los requisitos de contenido europeo y evitar los aranceles impuestos a los vehículos eléctricos importados desde China. La marca, que ha visto cómo sus ventas en Europa se multiplicaban por seis en el último año alcanzando las 120.000 unidades, necesita urgentemente centros de producción adicionales para alimentar la demanda de sus marcas OMODA y JAECOO.
Aunque Chery mantiene la confidencialidad sobre sus negociaciones, los ejecutivos de la marca en el evento de lanzamiento en Francia han dejado pistas sobre sus próximos pasos. La planta de la Zona Franca de Barcelona, la antigua sede de Nissan, es y seguirá siendo el pilar central. La fábrica de Ebro tiene como objetivo alcanzar las 200.000 unidades al cierre de 2029, aunque esa cifra podría incrementarse si los planes se adelantan. Como parte de su introducción en Francia, Chery acaba de inaugurar un centro de R&D en París dedicado específicamente a adaptar sus futuros coches urbanos a las necesidades y gustos del conductor europeo.
El caso de Italia es particular. Representantes del gobierno italiano y de Chery han mantenido contactos previos, aunque por el momento no hay un plan de ejecución. Una vez más, todas las miradas se centrarán en Barcelona. Chery podría aprovechar la crisis de Stellantis para apoderarse o compartir alguna de sus fábricas infrautilizadas. La semana pasada, el conglomerado ya se abrió a esta posibilidad como única solución para mantener líneas abiertas y no tener que despedir a miles de trabajadores. Algo similar podría pasar en Francia tras el cese de producción de vehículos de la planta de Poissy en 2028.
Estrategia de "Ecosistema Local" y Jean Reno

La expansión de Chery no es solo industrial, sino también cultural y de servicios. Para su desembarco en Francia, la marca ha nombrado al icónico actor Jean Reno como embajador de JAECOO, subrayando su intención de "echar raíces" en el mercado galo. Al establecer una red de 130 puntos de venta para finales de 2026, Chery busca ofrecer un servicio posventa que compita de tú a tú con las marcas tradicionales europeas. Al igual que en España, Chery busca una apuesta multimarca. Además de las ya conocidas OMODA y JAECOO, recientemente se han incorporado otras unidades como Lepas o Exlantix. A Chery no le preocupa mucho que sus compañías se pisen entre sí pues todas tienen un objetivo común. Con 2,8 millones de vehículos vendidos en 2025, Chery ya es la 11ª marca mundial, pisando los talones al "Top 10" global.
La confirmación de que Chery busca más socios en Europa refuerza la posición de la planta de Barcelona como hub logístico, pero también indica que España tendrá que competir con Francia o Italia por futuras inversiones de componentes. El cambio de producción en la Ciudad Condal de kits SKD (piezas semi-montadas) a CKD (ensamblaje completo con soldadura y pintura) a lo largo de este 2026 será la prueba de fuego para demostrar que Chery puede fabricar con calidad europea a gran escala.