El mercado chino del automóvil ha comenzado 2026 con una clara desaceleración, y los grandes fabricantes ya han activado una nueva fase en la guerra comercial: financiación a largo plazo con intereses reducidos. Marcas como BYD, Tesla y Xiaomi han lanzado préstamos de hasta siete años para estimular la demanda ante la caída de ventas registrada en enero.
Según datos de la Asociación China de Turismos (CPCA), las ventas minoristas de turismos en enero de 2026 alcanzaron aproximadamente 1,54 millones de unidades, un 13,9% menos interanual. En el caso de los vehículos de nuevas energías, que incluyen eléctricos puros e híbridos enchufables, la caída fue aún más acusada: un 20% respecto a enero de 2025, con unas 596.000 unidades vendidas. La penetración de eléctricos bajó hasta el 38%.
BYD lidera la ofensiva financiera

El 25 de febrero, la red comercial Ocean de BYD anunció una campaña promocional con préstamos de hasta siete años, interés reducido, cero entrada y cuotas diarias desde 29 yuanes (poco más de 3 euros al cambio). La oferta, vigente hasta el 31 de marzo, abarca modelos como el BYD Seal, el BYD Sealion, el BYD Dolphin y el BYD Seagull.
La división de coches todoterreno del fabricante, Fangchengbao, también presentó un programa similar para el Bao 5 y el Tai 7, con tipos de interés desde el 1,5% y entrada mínima de 32.000 yuanes (4.000 euros).
Sin embargo, la ofensiva llega en un momento delicado: BYD registró en enero unas 205.500 unidades mayoristas, aproximadamente un 30% menos interanual, con especial debilidad en eléctricos puros.
Fin de incentivos y efecto rebote

El retroceso responde a varios factores. Enero suele ser un mes volátil por el calendario del Año Nuevo Lunar, pero en esta ocasión se suma el fin de la exención total del impuesto de compra para coches de nueva energía, que expiró a finales de 2025. Esto provocó un adelanto masivo de matriculaciones en diciembre y un fuerte ajuste posterior.
Aunque el volumen mayorista de coches de nuevas energías creció ligeramente un 1% interanual hasta unas 900.000 unidades, la comparación mensual muestra una caída del 42% frente a diciembre de 2025, reflejando el impacto del cambio normativo.
Las start-ups resisten mejor
En contraste con los fabricantes consolidados, algunas marcas emergentes mostraron crecimiento interanual en enero. La berlina eléctrica Xiaomi SU7, por ejemplo, contribuyó a que la división automotriz de Xiaomi mantuviera una tendencia positiva en entregas.
El mercado, no obstante, enfrenta una presión clara sobre la demanda. Con menor impulso regulatorio y consumidores más prudentes, las marcas recurren a una financiación extendida como herramienta clave para mantener tráfico en concesionarios y cerrar ventas durante el primer trimestre.
Más que descuentos, acceso al crédito
La nueva fase de la guerra de precios ya no se basa únicamente en rebajas directas, sino en facilitar el acceso al crédito y reducir la barrera de entrada mensual. Cuotas bajas, plazos largos y cero entrada buscan mantener la competitividad en un entorno donde la electrificación sigue avanzando, pero el ritmo de crecimiento se modera.
El primer trimestre de 2026 será decisivo para comprobar si esta estrategia financiera logra reactivar la demanda o si el mercado chino entra en una etapa más prolongada de ajuste tras años de expansión acelerada.