El gigante chino, matriz de marcas como Volvo, Polestar y Zeekr, acaba de confirmar que este año completará su primer paquete de baterías de estado sólido desarrollado internamente. La carrera por la autonomía infinita y la seguridad total entra en su fase decisiva mucho antes de lo que habíamos imaginado. Todo el mundo daba por hecho que las primeras baterías de estado sólido llegarían en la próxima década, pero China está obsesionada con destruir esa teoría.
Durante su reciente evento de estrategia de cinco años, el grupo automotriz chino ha soltado la bomba: en 2026 completarán la fabricación de su primer pack de baterías de estado sólido íntegramente desarrollado en casa. No estamos hablando de un simple prototipo de laboratorio, sino de un paquete de baterías completo que será instalado de inmediato en vehículos reales para iniciar las pruebas de validación y verificación en carretera. Es el paso previo y necesario antes de que veamos esta tecnología en los concesionarios.

Geely es la última en llegar, pero la más avanzada
El desarrollo de Geely se suma a una ofensiva china sin precedentes donde nombres como Dongfeng, SAIC o Chery también están moviendo ficha. Sin embargo, el músculo tecnológico de Geely le permite recuperar terreno, explorando diversas químicas de electrolitos -tanto de sulfuro como de óxido- para dar con la tecla de la densidad energética perfecta. Sus celdas experimentales ya han alcanzado cifras de 400 Wh/kg, un dato que pone contra las cuerdas a las baterías de iones de litio convencionales que usamos hoy en día.
En Geely saben que el estado sólido todavía tiene un camino que recorrer hasta su producción masiva, no han querido poner todos los huevos en la misma cesta. Junto al anuncio de la batería sólida, la compañía ha presentado su nueva batería de litio-manganeso-hierro-fosfato (LMFP). Esta evolución de las actuales LFP promete un 15% más de densidad energética, lo que permitirá a los modelos de acceso de marcas como Volvo o Zeekr ofrecer más autonomía sin necesidad de instalar baterías más pesadas o costosas.
Lo que hace que el movimiento de Geely sea especialmente relevante es su enfoque en la seguridad. La compañía no solo está fabricando celdas, sino que ha invertido masivamente en instalaciones de pruebas de seguridad en Ningbo y ha compartido su cartera de patentes de protección de baterías con otros fabricantes. Saben que para convencer al comprador tradicional, un coche con batería sólida no solo tiene que cargar en cinco minutos o durar 1.000 kilómetros, sino que además tiene que ser, por encima de todo, invulnerable al fuego y a los impactos.

El futuro de Volvo y Polestar pasa por aquí
Aunque Geely no ha querido desvelar todavía qué modelo será el primero en montar estas nuevas baterías de estado sólido durante las pruebas de 2026, todas las miradas apuntan hacia sus marcas premium. Con Volvo centrada en la seguridad extrema y Polestar y Zeekr apostando por arquitecturas de 900V y las altas prestaciones, la llegada de una batería más ligera, pequeña y densa es exactamente lo que necesitan para dar el siguiente salto evolutivo.