Diseñar un coche es algo mucho más complejo de lo que pueda parecer. Dar forma a un modelo es algo en lo que influyen multitud de aspectos: las tendencias, la funcionalidad, la herencia de la propia marca… Además, aunque se tengan en cuenta todos esos aspectos, las críticas van a estar casi garantizadas, si se innova por que se innova, si no, por ser continuistas. En los últimos tiempos pocos modelos han generado más debate que el Audi Concept C y ahora Massimo Frascella, Jefe de Diseño de Audi, ha hablado sin tapujos sobre el prototipo y sobre su visión del diseño.
Hablando con Top Gear, da lo que considera la clave del diseño de Audi a lo largo de su historia: “Ninguna otra marca ha conseguido tener esa moderación, ese rigor, esa disciplina, esa forma de disciplina y esa pureza, esa claridad, esa geometría y, sin embargo, ofrecer un diseño altamente emotivo que es Audi”.

Un diseño alemán
Al señalar que la simplicidad visual sólida es algo muy alemán, Frascella lo ratifica: “Me alegra que digas que es germánico. Audi es global, pero por naturaleza alemana, es parte de su identidad. Cuando las marcas intentan atraer a todo el mundo, pierden su esencia”. Es un dardo no muy indirecto a otros fabricantes que, para vender en otros mercados como China, están adaptando su lenguaje de diseño a esos gustos.
Considera que la tendencia general de la industria es hacia el recargo, algo contra lo que ha querido ir frontalmente en el diseño del prototipo, con el que han vuelto a las formas sencillas y sólidas: “Es muy Audi, esa sensación de metal sólido en la superficie. El guardabarros trasero y la parte trasera de la cabina transmiten una sensación de solidez realmente controlada. Esa es la diferencia entre ser orgánico y de forma libre y tener ese rigor y precisión en las secciones. Todo contribuye a la percepción final del coche”.
Suele decirse que en muchas ocasiones en el diseño de coches la forma sigue a la función, lo que en el caso de los modelos eléctricos se lleva al extremo por cuestiones como la aerodinámica, maximizar la autonomía, etc. Frascella no comulga del todo con esta obligación: “A menudo me preguntan: ¿los coches eléctricos deben parecer eléctricos? Mi respuesta es no. Un coche debe ser eléctrico y eficiente, pero debe tener unas proporciones premium. Estos son los cimientos. [De lo contrario] la tecnología impulsa lo que haces, en lugar de que tú impulses la tecnología para que beneficie a tu marca y a tus clientes”
No depender de las pantallas
Frascella recalca la importancia de que Audi siga su propio camino, que no vaya simplemente en la dirección que el resto de la industria. Para ello, se centra en uno de los aspectos más controvertidos del Concept C: la práctica ausencia de pantallas.

“Audi siempre ha dado lo mejor de sí cuando ha tenido confianza. Por eso, hay que escuchar las necesidades del cliente y encontrar la manera de ofrecerlas con la experiencia de marca, no como todos los demás. No se trata de eliminar cosas, sino de ofrecer la tecnología y la funcionalidad de una forma que beneficie al cliente. Y que sea premium”, apunta.
Con esto hace referencia a lo que los usuarios demandan, que durante mucho tiempo ha sido volver a los controles analógicos en lugar de la sobreexposición a las pantallas. Marcas como Volkswagen ya han empezado a apuntar en esa dirección y Audi también tiene claro que esa es la vía a seguir: “La tactilidad es fundamental. Las pantallas grandes no ofrecen la mejor experiencia. Es tecnología por la tecnología misma. Para nosotros, la tecnología está ahí cuando la necesitas, no cuando no la necesitas. Esta mezcla de lo digital y lo analógico, la tactilidad, la percepción de calidad tan importante para Audi, la precisión, las piezas metálicas… hablamos del clic de Audi. Esto es lo que Audi es”.
