Abarth es una marca con una gama bastante limitada, así que cada novedad en ella tiene un peso importante. El fabricante ha renovado por completo la oferta de su modelo de mayor tamaño, el Abarth 600e, introduciendo dos nuevos niveles de acabado bautizados como Turismo y Competizione, que reemplazan tanto al 600e base, que no tenía denominación específica, como a la edición limitada Scorpionissima, que fue una suerte de serie especial de lanzamiento.
La marca italiana apunta a que esta actualización es clave en la evolución del vehículo y que tiene el objetivo de ofrecer una gama más clara y definida, con los dos nuevos acabados interpretando de formas distintas el carácter y la herencia de la compañía. Por el momento solo se han anunciado oficialmente para el Reino Unido, pero las nuevas versiones no deberían tardar en llegar a otros mercados como el español.

El Abarth 600e Turismo como versión de acceso
El Abarth 600e Turismo se posiciona como el punto de entrada a la gama. Con un precio desde 33.995 libras esterlinas (unos 39.400 euros), es un acabado diseñado para conductores que buscan una deportividad cotidiana sin renunciar a la practicidad, es decir, es la versión comedida de las dos que hay.
Monta el motor de acceso del modelo, con una potencia de 170 kW (240 CV) y un par máximo de 345 Nm que le permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h. Utiliza una batería de 54 kWh de capacidad que, combinada con un consumo de 18,6 kWh/100 km, resulta en una autonomía homologada de 322 km.
El Abarth 600e Competizione como versión de alto rendimiento
Por su parte, el Abarth 600e Competizione se sitúa como la versión tope de gama, con un precio de salida de 37.995 libras (unos 44.000 euros). Ha sido desarrollado en colaboración con Stellantis Motorsport y es el que tiene un carácter marcadamente más deportivo, con espíritu salido de la competición. Es algo que se aprecia en una potencia mayor y en toda la serie de componentes específicamente orientados al rendimiento de los que hace gala.
El Competizione monta un motor eléctrico de 207 kW (280 CV) de potencia, manteniendo el mismo par máximo. Gracias a esto, acelera de 0 a 100 km/h en 5,85 segundos y, de nuevo, alcanza una velocidad punta de 200 km/h. Emplea la misma batería, pero, como el consumo es algo mayor (18,7 kWh/100 km), su autonomía se resiente ligerísimamente (321 km).

Además del extra de potencia, esta variante se caracteriza por contar con una serie de mejoras derivadas directamente de la experiencia en competición, incluyendo un diferencial de deslizamiento limitado Torsen, frenos delanteros ventilados con pinzas de alto rendimiento y neumáticos de diseño específico para mejorar el agarre y la estabilidad.
El exterior del Competizione también recibe tratamiento distintivo para reflejar su carácter exclusivo: presenta un acabado bicolor con carrocería en color naranja y techo en negro, gráficos laterales específicos y un interior con acabados en Alcantara que refuerzan su estilo deportiva.
De éste la marca afirma: “Manteniendo el equilibrio perfecto entre herencia e innovación, se inspira en el trabajo pionero de Carlo Abarth mientras impulsa audazmente a la marca hacia un futuro eléctrico”.
