Porsche ha dado un paso clave en su estrategia de electrificación con el inicio de la producción del Porsche Cayenne Electric en su planta de Bratislava, en Eslovaquia. El nuevo SUV 100 % eléctrico no solo supone la llegada de una versión sin emisiones de uno de los modelos más importantes de la marca, sino que también marca un hito tecnológico: Porsche fabrica por primera vez sus propias baterías de alto voltaje para un modelo de producción en serie.
El Porsche Cayenne Electric se ensambla en la misma línea de montaje en la que se producen las versiones de combustión e híbridas del Cayenne. Esta configuración permite a la compañía ajustar el volumen de cada variante en función de la demanda del mercado, manteniendo un único estándar de calidad para todas ellas.
Baterías desarrolladas y fabricadas por Porsche

Uno de los aspectos más relevantes del nuevo Porsche Cayenne Electric es su batería. Los módulos se desarrollan y producen íntegramente en la “Smart Battery Shop” de Porsche en Horná Streda, a unos 100 kilómetros de Bratislava. Esta instalación, creada junto a Porsche Werkzeugbau GmbH, refuerza la integración vertical del fabricante y le otorga un mayor control sobre un componente clave del vehículo eléctrico.
El proceso de ensamblaje incluye preparación de celdas, apilado y soldadura láser, integración de placas de refrigeración, espumado estructural y pruebas finales totalmente automatizadas. Según Porsche, esta combinación de experiencia industrial y tecnología avanzada garantiza precisión, calidad y escalabilidad.
113 kWh y más de 600 kilómetros de autonomía
El Porsche Cayenne Electric equipa una batería de alto voltaje con una capacidad bruta de 113 kWh, formada por celdas tipo pouch de alta densidad energética. Gracias a su arquitectura de 800 voltios, el SUV es compatible con carga rápida de alta potencia y ofrece una autonomía superior a los 600 kilómetros según el ciclo WLTP.

En términos de consumo, Porsche homologa valores combinados de entre 20,4 y 22,4 kWh/100 km, con emisiones locales de CO2 nulas y clasificación ambiental A.
Refrigeración doble: una primicia mundial
La marca destaca especialmente el sistema térmico de la batería. El Porsche Cayenne Electric introduce un sistema de refrigeración de doble cara, considerado una primicia mundial en un modelo de producción de Porsche. Dos placas de refrigeración situadas por encima y por debajo del paquete de baterías permiten regular la temperatura de forma más homogénea y eficiente, tanto durante la conducción como en procesos de carga rápida.
Este control térmico avanzado es clave para preservar el rendimiento, la durabilidad de la batería y la estabilidad del sistema en condiciones exigentes.
El Porsche de producción más potente jamás fabricado
En su versión más prestacional, el Porsche Cayenne Turbo Electric, el nuevo SUV alcanza hasta 850 kW (1.156 CV), convirtiéndose en el Porsche de producción más potente de la historia. Un dato que subraya la apuesta de la marca por combinar electrificación con altas prestaciones, uno de sus rasgos distintivos.
La planta de Bratislava, situada en el distrito de Devínska Nová Ves, ha sido ampliada para acoger esta nueva variante eléctrica. Allí, el chasis tipo “skateboard” se ensambla en una nave específica antes de recibir la carrocería procedente de un taller de prensado altamente automatizado.
Porsche mantiene además un equipo permanente en la fábrica bajo un modelo de “residencia”, con el objetivo de resolver incidencias en tiempo real y asegurar una coordinación directa con la sede central.
Con el Porsche Cayenne Electric, la marca no solo electrifica uno de sus modelos clave, sino que consolida su control tecnológico sobre las baterías y sienta las bases de su próxima generación de vehículos eléctricos.