Con el desarrollo casi completado, al CEO de Porsche le entran dudas con sus dos nuevos coches eléctricos

A tenor de las últimas encuestas Porsche no tiene claro qué hacer con sus nuevos coches eléctricos. El nuevo CEO de la marca se plantea eliminarlos para reducir las facturas.

Michael Leiters lleva en el cargo menos de un año.
Michael Leiters lleva en el cargo menos de un año.
04/02/2026 13:00
Actualizado a 04/02/2026 13:00

Ni un mes en el cargo y Michael Leiters ya tiene la patata caliente sobre la mesa. El sucesor de Oliver Blume está revisando de arriba abajo el proyecto de los Cayman y Boxster eléctricos, un desarrollo lastrado por los costes y los retrasos que ahora mismo está en la cuerda floja. Según apuntan diversas fuentes, Leiters podría dar carpetazo al proyecto con el único propósito de ahorrar costes.

En Stuttgart las cosas no están para bromas. Lo que hace un par de años era una hoja de ruta inamovible hacia la electrificación total, hoy es un mar de dudas. Ahora la marca se está planteando seriamente cancelar el proyecto del 718 eléctrico (Cayman y Boxster). La decisión recae sobre Michael Leiters, quien asumió el cargo de CEO el pasado 1 de enero y se ha encontrado con unas cuentas que necesitan un ajuste de emergencia.

Porsche Boxster
Desde su aparición en el año 2000, el Boxster ha sido el Porsche más barato de todos.

¿Una Porsche sin 718 o el regreso del motor central?

El problema no es solo filosófico, sino puramente económico. Las ventas de Porsche en China han caído en picado y los costes de desarrollo de la plataforma eléctrica de los 718 se han disparado. A esto se suma que el lanzamiento del 718 eléctrico ya acumulaba retrasos considerables, en parte por la quiebra del proveedor de baterías Northvolt, lo que ha dejado a la marca en una posición muy vulnerable.

La situación es crítica porque Porsche ya detuvo la producción de los modelos de gasolina actuales en mercados clave para dejar paso a los eléctricos. Si Leiters decide tirar de la cadena ahora, la marca se quedaría sin su escalón de acceso deportivo durante años. Estos son los escenarios que se barajan en el cuartel general:

  • Muerte del proyecto EV: Cancelar definitivamente los Cayman y Boxster a pilas para centrar todos los recursos en los SUVs híbridos y en un nuevo 911 con etiqueta ECO.
  • El dilema del híbrido: Se ha planteado reconvertir el proyecto en un híbrido enchufable, pero esto obligaría a rediseñar todo el chasis, lo que añadiría años de retraso y miles de millones en gastos adicionales.
  • Prioridad a la rentabilidad: Con un beneficio operativo que se ha visto golpeado por la transición eléctrica, Porsche prefiere "perder" un modelo que lanzar un producto que el mercado, especialmente en China y EE. UU., parece no estar demandando con la fuerza esperada.
Porsche Cayman GT4 RS
Las dudas son considerables. Porsche se juega el prestigio y mucho dinero.

Una crisis que salpica a todo el grupo

Este movimiento es el síntoma de una crisis más profunda en el Grupo Volkswagen. Tras el éxito inicial del Taycan, la demanda de eléctricos premium se ha enfriado, y Porsche ha tenido que recortar sus previsiones hasta cuatro veces en el último año. Mientras que el Cayenne eléctrico acaba de hacer acto de presencia, el 718 es el eslabón más débil. No han sido pocas las ocasiones en las que Porsche ha mostrado sus dudas con respecto al mercado eléctrico de lujo. Las cifras demuestran que la expansión es mucho más lenta de lo esperado.