Occitania, en el sur de Francia, se ha convertido en escenario de un avance importante en energías renovables con la puesta en marcha del parque eólico flotante Éoliennes Flottantes du Golfe du Lion (EFGL). Desarrollado por Ocean Winds en colaboración con Banque des Territoires, este proyecto de 30 MW consta de tres turbinas flotantes de 10 MW cada una, situadas unas 16 kilómetros mar adentro.
Su diseño flotante evita anclajes al lecho marino rígidos, permitiendo su instalación en aguas de más de 60 metros de profundidad, lo que abre nuevas fronteras para la eólica marina. Una vez operativas, estas turbinas tendrán capacidad para generar energía limpia destinada a unas 50.000 personas al año.

Ejemplo de protección del medioambiente
El parque se ha convertido en un referente no solo por su escala y tecnología, sino por su innovador planteamiento medioambiental. EFGL integra estructuras conocidas como Biohuts, módulos artificiales diseñados como refugio para peces, crustáceos y otras especies marinas, con la finalidad de fomentar la biodiversidad local y regenerar ecosistemas degradados.
Asimismo, el puerto de montaje en Port-La Nouvelle ha supuesto un impulso local importante, generando unos 150 empleos directos e indirectos en su construcción.
La tecnología flotante de EFGL demuestra su madurez operativa en un proyecto comercial que combina innovación técnica y compromiso ecológico. Cada turbina se sostiene con semisumergibles o plataformas flotantes, reduciendo el impacto directo sobre los sedimentos submarinos y permitiendo una mayor flexibilidad en ubicaciones profundas difíciles para los parques con cimentación fija.
La elección de la ubicación, 16 kilómetros mar adentro de la costa de Occitania, responde tanto a criterios de viento efectivo como de protección visual y marítima, alejando la infraestructura de las zonas costeras habitadas.
El uso de Biohuts, más de 32 estructuras instaladas, supone un componente diferencial importante: estos módulos han sido desarrollados con especialistas en biología marina para servir como hábitat artificial de cría y refugio, replicando refugios naturales para especies locales que requieren condiciones específicas para sobrevivir y reproducirse.
Además, EFGL es el precursor del ambicioso proyecto EFLO (Eoliennes Flottantes d’Occitanie), que añadirá otros 250 MW en la región, consolidando la estrategia francesa de lograr al menos 3 GW de eólica flotante antes de 2035.

El parque marca un punto de inflexión en cómo se conciben los parques eólicos flotantes: ya no como meras infraestructuras de generación energética, sino como oportunidades para restaurar ecosistemas, generar empleo y demostrar que la neutralidad climática puede ser también inclusiva con la vida marina. Francia, con políticas reguladoras estables y financiación pública estratégica, se posiciona como líder europeo en esta nueva ola verde.
Proyectos como este son el prototipo ideal para explorar una futura economía azul basada en renovables limpias y respeto por el medio ambiente. EFGL demuestra que la transición energética no tiene por qué ir por delante de la biodiversidad, sino de la mano.