Híbridos y Eléctricos

A PARTIR DE 2020

Northvolt lanza Revolt, su programa piloto de reciclaje de baterías de coches eléctricos

La empresa sueca Northvolt ha comenzado a implementar una planta piloto de reciclaje de baterías que a partir de 2020 le servirá para desarrollar y validar los procesos de su planta final, que comenzará a trabajar en 2022.

Northvolt presenta su programa piloto Revolt para el reciclaje de baterías de coches eléctricos
Northvolt presenta su programa piloto Revolt para el reciclaje de baterías de coches eléctricos.

El fabricante europeo de baterías de iones de litio Northvolt ha lanzado Revolt, un programa para al reciclaje de baterías de iones de litio, que, en su inicio, se establecerá en una planta piloto en Västerås, Suecia, muy cerca de la planta de fabricación de Northvolt Labs. A partir de 2020 en esta planta se desarrollarán, probarán y validarán los procesos finales que se implementarán en la planta final que empezará a trabajar en 2022 para lograr reciclar el 50% de los materiales de las baterías en 2030.

Northvolt establece este programa como primer paso para asegurar un ecosistema europeo para el reciclaje de baterías de iones de litio. La planta piloto servirá como una plataforma para desarrollar y validar el proceso de reciclaje de Northvolt. La capacidad de reciclaje objetivo inicial será de 100 toneladas por año, y será capaz de manejar tanto químicas NCM (níquel, cobalto y manganeso) como NCA (níquel, cobalto y óxido de aluminio, las más utilizadas hoy en día. En cambio, no podrá trabajar con otras variantes como el óxido de manganeso de litio (LMO), litio-titanato (LTO) y litio ferro-fosfato (LFP). La planta piloto es clave para optimizar el diseño, la construcción y las operaciones de una planta de reciclaje de mayor capacidad que se establecerá en Northvolt Ett.

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Según ha explicado Emma Nehrenheim, directora ambiental de Northvolt, la planta piloto, que comenzará a trabajar en 2020, se basará en el trabajo realizado en los últimos dos años por la empresa, “y nos proporcionará las herramientas necesarias para llevarnos al siguiente nivel, desde los laboratorios de investigación hasta el mundo real”.

La planta final

La planta definitiva que nazca de este proyecto piloto tendrá como meta ser capaz de recuperar el 50% de los materiales necesarios para construir nuevas celdas de baterías en 2030. Este objetivo se irá haciendo realidad con el crecimiento gradual de la capacidad de reciclaje. Los trabajos en la planta final arrancarán en 2022, y cuando comience a estar operática será capaz de reciclar aproximadamente 25.000 toneladas de materiales por año.

En los últimos dos años, Northvolt ha estado realizando los movimientos preparativos para lograr este objetivo desarrollando los métodos para poner en marcha los procesos clave necesarios para reciclar baterías de iones de litio. En ese tiempo ha logrado hitos significativos, gracias a su colaboración con la Universidad Tecnológica de Chalmers, en Suecia, muy comprometida con la optimización de un diseño de proceso para el tratamiento hidrometalúrgico. Este proceso se utilizará para recuperar los metales útiles al final de la vida útil de las baterías como el litio, el níquel, el manganeso y el cobalto. El programa de reciclaje está respaldado por EIT InnoEnergy.

“Revolt abre un capítulo muy emocionante para Northvolt ya que demostrará cómo los beneficios medioambientales de las baterías pueden llevarse más allá de lo que vemos actualmente con su uso para reemplazar los combustibles fósiles”, afirma Nehrenheim. Un trabajo que traslada a sus clientes, los fabricantes de vehículos, la garantía de un manejo sostenible de las baterías al final de su vida útil al que ya obligan las leyes europeas.

Actualmente Europa alberga una capacidad de reciclaje de baterías de alrededor de 33.000 toneladas por año. Sin embargo, esta capacidad no es adecuada para recuperar de una manera efectiva los metales útiles y valiosos que se encuentran en las baterías de iones de litio. Tampoco tiene la capacidad suficiente para manejar los volúmenes de baterías que moverá el creciente mercado de vehículos eléctricos ya que solo en 2019, en total hasta 75.000 toneladas de baterías llegaron al final de su vida útil.

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