Híbridos y Eléctricos

NUEVA ESTRATEGIA

Renault se convierte en una marca exclusivamente eléctrica, por ahora solo en China

Renault ha decidido dejar de ofrecer coches de combustión en China y dedicar su oferta a molos exclusivamente eléctricos que serán vendidos por las empresas conjuntas que mantiene con empresas locales.

Renault se convierte en un fabricante exclusivamente eléctrico en China
Renault se convierte en un fabricante exclusivamente eléctrico en China.

Renault opera en el mercado chino de automóviles desde 2013 vendiendo vehículos de gasolina y diésel, de la mano del Grupo Dongfeng Motor, con quien en su día creó una empresa conjunta. El fabricante francés ha decidido poner fin a esta relación ya que dejará de vender vehículos de combustión en el Gigante Asiático. Sin embargo, Renault no se retira del mercado sino que limitará su oferta únicamente a vehículos totalmente eléctricos.

Hace unos días, Renault alcanzó un principio de acuerdo con el grupo Dongfeng para la venta a este de su participación en la empresa conjunta Dongfeng Renault Automobile Company (DRAC), que cesará sus actividades relacionadas con Renault. De esta forma se hace realidad la nueva estrategia del grupo francés, centrada en dos pilares principales que serán los vehículos eléctricos y los vehículos comerciales.

François Provost, presidente de la región de Asia Pacífico y vicepresidente de Operaciones en China del grupo Renault, calificó el cambio a un modelo exclusivamente eléctrico como "un nuevo capítulo en China para la compañía”. Además aseguró que esta estrategia le permitirá aprovechar su relación con Nissan de manera “más eficiente”. Esta afirmación resulta particularmente interesante, puesto que los rumores sobre una creciente brecha entre las dos compañías habían estado a la orden del día durante los meses previos a la crisis del coronavirus, que ha paralizado gran parte de la economía global y especialmente a los fabricantes de automóviles.

Las escasas ventas de Renault en China tienen una especial importancia a la hora de analizar esta decisión. En total las ventas alcanzaron las 18.607 unidades durante todo el 2019, a pesar de que la capacidad de producción de la empresa conjunta Renault-Dongfeng es de 110.000 unidades. Esta situación supone unas pérdidas de 1.500 millones de yuanes (195 millones de euros, aproximadamente), incluso antes de las pérdidas que pueden ser achacadas al coronavirus, que en China afectó sobre todo en el mes de diciembre.

A Nissan, la otra mitad de la Alianza, tampoco le ha ido demasiado bien. Las ventas de la marca japonesa en China han ido cayendo alrededor de un 80% respecto a las cifras del año anterior hasta febrero de 2020, con tan solo 15.111 unidades vendidas. Esta mala situación no se ha solucionado con la oferta de modelos tipo SUV, que son una apuesta relativamente segura en casi todos los mercados. Si la noticia es mala para Renault, peor es para Nissan que había apostado fuerte en el mercado chino para sacarlo del estancamiento.

Con el tiempo se verá si esta nueva estrategia dirigida a una oferta más reducida pero dirigida exclusivamente a modelos totalmente eléctricos produce mejores resultados económicos para las dos marcas. Por ahora, tanto los coches eléctricos como los vehículos comerciales de Renault se seguirán vendiendo bajo el paraguas de las empresas conjuntas existentes, Brilliance Jinbei Automotive Company, eGT y el grupo Jiangxi Jianglin. Por su parte, Nissan mantendrá sus acuerdos con los distribuidores chinos con una oferta de modelos de combustión reducida.

Conversaciones: