Híbridos y Eléctricos

CAMPAÑA #MAKELIFEELECTRIC DE NIU

Un scooter eléctrico de Niu salta desde un avión para protagonizar una campaña publicitaria

Un scooter eléctrico Niu MQi GT es uno de los protagonistas de la campaña publicitaria #MakeLifeElectric en la que un conocido atleta se lanza desde un avión montado en ella y ambos aterrizan sanos y salvos.

JT Holmes scooter eléctrico Niu Craig O’Brien
El salto de JT Holmes sobre un scooter eléctrico de Niu grabado por Craig O’Brien.

JT Holmes es un atleta profesional que ha aceptado el espectacular reto propuesto por Niu para su campaña #MakeLifeElectric: lanzarse desde la parte trasera de un avión a los mandos de uno de sus scooter eléctricos. En el impresionante salto, en el que JT salta y cae dando vueltas desde una gran altura, piloto y vehículo alcanzan una velocidad de hasta 150 km/h, el triple de lo que este scooter es capaz de alcanzar en tierra.

Los protagonistas de esta experiencia son, en primer lugar el multi atleta JT Holmes, que ya ha realizado experiencias de este tipo de la mano de Red Bull y también ha aparecido en algunas películas de Hollywood como especialista en escenas de alto riesgo. Otro gran protagonista del salto ha sido el que se ha ocupado de grabar para la posteridad las escenas, el fotógrafo especialista en filmar caídas libres Craig O’Brien. Por último, y no menos importante, el scooter eléctrico Niu MQi GT, que en este caso sirve como excusa dentro de la campaña de marketing #MakeLifeElectric para ofrecer un espectáculo hasta ahora nunca visto.

La toma de salida de la moto desde la parte trasera del avión recuerda una de las escenas de la película Mission Imposible: Fallout, también filmada por O’Brien. El resto lo explica mucho major este vídeo:

A pesar de ser un paracaidista experimentado, para poder realizar un salto de este tipo, JT tuvo que familiarizarse con el scooter de Niu puesto que para él también era una experiencia nueva que no había realizado en toda su carrera profesional. Aunque en la edición de las imágenes el resultado queda recortado, sabemos que el scooter era totalmente funcional y que la experiencia se repitió varias veces, primero para ensayar y conocer cómo iba a producirse el salto, y luego para realizar diferentes tipos de tomas para el montaje final.

Quizás este vídeo, un poco más largo, resulte más interesante ya que relata el trabajo que conlleva montar una experiencia como esta.

JT ha explicado a Electrek que previamente al salto no conocían como iban a comportarse los más de 100 kilogramos que pesa un scooter de este tipo dando vueltas en el aire, “lo único que sabíamos era que él y yo bajaríamos a gran velocidad”. Precisamente la capacidad de aceleración en los primeros metros del scooter eléctrico permitió que la salida fuese muy suave, lo que facilitó la maniobra al inicio. Durante la caída JT tuvo que sujetarlo con sus piernas para componer una caída libre conjunta: “Sí, el scooter está bien. Hizo múltiples saltos y aterrizó con seguridad cada vez”. ¿Cómo lo hizo si el único que llevaba paracaídas era el piloto? No lo sabemos ni los protagonistas parecen estar dispuestos a contarlo.

Esperamos que dentro de unos años estas espectaculares imágenes puedan repetirse pero esta vez haciendo el salto desde un avión eléctrico.

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