En los últimos días, las ayudas públicas a la compra de coches electrificados en España han vivido una montaña rusa. Hace unos días, el Congreso tumbaba el decreto ómnibus y, por tanto, dejaba inactivo la deducción en el IRPF de hasta 3.000 euros vinculada a la compra de vehículos electrificados con enchufe y a la instalación de puntos de recarga en vivienda.
Además, a este punto había que sumar que el Plan Auto+ presentado por Pedro Sánchez el pasado 3 de diciembre todavía no estaba activo ni se conocían sus detalles. Este último punto cambio ayer, cuando a través de una nota de prensa del Ministerio de Industria y Turismo daba a conocer las bases del nuevo Plan Auto+, que tendrá efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2026.

El director general de ANFAC pide ayudas al transporte pesado
Las últimas noticias por parte del Ejecutivo han sido valoradas de forma positiva por ANFAC, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones: “Valoramos positivamente el anuncio hecho hoy por el ministerio de Industria del nuevo Plan Auto + dotado con 400 millones de euros de ayudas a la compra de vehículos electrificados, eléctricos e híbridos enchufables (turismos y comerciales), y que tiene carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.
Sin embargo, pese al impulso logrado en 2025, el director general de ANFAC, José López-Tafall, ha reclamado que 2026 sea el año de la estabilidad regulatoria y de los incentivos, para evitar que el comprador vuelva a frenar decisiones por incertidumbre. La patronal subraya que la electrificación atraviesa una fase de “maduración” en España y que, precisamente por eso, mantener herramientas que impulsen la demanda resulta clave si se quiere acercar el mercado a la media europea y consolidar el ritmo de matriculaciones.
El aviso más severo, sin embargo, llega por el lado del transporte profesional. ANFAC denuncia que desde mayo de 2024 no existe ninguna ayuda ni incentivo para descarbonizar el vehículo pesado y exige corregirlo en 2026 “sin demora”. En su diagnóstico, está en juego la viabilidad futura del transporte por carretera español, que necesita un marco de apoyo estable para afrontar la transición tecnológica y cumplir los objetivos de reducción de emisiones.
Las bases del nuevo Plan Auto+
En turismos (categoría M1) con etiqueta 0, el Plan Auto+ fija una ayuda máxima de 4.500 euros para la compra de vehículos electrificados siempre que el precio no supere 45.000 euros. El esquema reparte la subvención por porcentajes y premia especialmente el precio bajo y el componente “Made in Europe”, de modo que el importe final puede variar en función del tipo de tecnología, el tramo de precio y el origen del montaje y la batería.

Para cobrar el 100% de la ayuda máxima en un turismo eléctrico, el coche debe cumplir tres condiciones. Debe ser 100% eléctrico, tener un precio inferior a 35.000 euros y acreditar que montaje y batería han sido fabricados en Europa. Con esas tres condiciones se alcanza el tope de 4.500 euros.
Si el turismo es eléctrico pero su precio se sitúa entre 35.000 y 45.000 euros, aun cumpliendo que está fabricado en Europa (montaje y baterías), la ayuda baja a 4.050 euros. Además, si las baterías son de origen no europeo, la cuantía se reduce en 450 euros.
Cuando el comprador opta por un eléctrico con precio inferior a 35.000 euros pero el vehículo ha sido configurado fuera de Europa, el Plan Auto+ establece una ayuda de 3.375 euros. Y si ese eléctrico cuesta entre 35.000 y 45.000 euros y su origen es distinto a Europa, la ayuda queda en 2.925 euros.
En el caso de los híbridos enchufables (PHEV) y los modelos de autonomía extendida (REEV), el programa aplica un recorte respecto al eléctrico puro. El comprador recibe un 25% menos de ayuda máxima que en un coche eléctrico, por lo que la subvención tope se sitúa en 3.375 euros siempre que el coche cueste menos de 35.000 euros y esté fabricado en suelo europeo.

Si el PHEV o REEV es europeo pero su precio está entre 35.000 y 45.000 euros, la ayuda sería de 2.925 euros. En ambos casos, el plan precisa que tanto el montaje como la batería deben ser fabricados en la UE y, si no lo son, el importe se reduce en 450 euros. Fuera del criterio europeo, la ayuda baja con fuerza en los híbridos enchufables. El Plan Auto+ fija 2.250 euros si el modelo PHEV cuesta menos de 35.000 euros y su procedencia es de fuera de Europa o España. Y si el PHEV cuesta entre 35.000 y 45.000 euros y se ha fabricado fuera de la Unión Europea, la ayuda se reduce a 1.800 euros.
Más allá del turismo, el programa también incluye incentivos para vehículos comerciales ligeros. Quienes compren furgonetas o camiones ligeros de hasta 3,5 toneladas (categoría N1) podrán recibir hasta 5.000 euros y, en este caso, sin limitación de precio del vehículo.
En cambio, en el esquema presentado no aparece ninguna línea específica para el vehículo pesado orientada a su descarbonización, un punto que el sector venía reclamando desde hace meses y del que, por ahora, no hay rastro en estas ayudas.
