Jordi Hereu, ministro de Industria, defendió este miércoles el nuevo programa Plan Auto+ y afirmó que “da certidumbre” al comprador y lo presentó como una palanca para acelerar la electrificación sin perder de vista la industria española y europea, según Europa Press.
Al mismo tiempo, Hereu aseguró que el plan será un “gran instrumento” para que familias, empresas y autónomos renueven su coche o su furgoneta, y subrayó que también servirá para incentivar las ventas. En su intervención, lo enmarcó como un “magnífico ejemplo” de “estrategia de país” acordada entre gobiernos e industrias y lo remató con una idea de unidad. “Y por tanto, un plan estratégico de país, de todos”, recalcó.

La demanda como palanca industrial
El ministro insistió en que estimular la demanda de movilidad eléctrica es “uno de los grandes puntales” de la transición, junto con la inversión en infraestructura de carga y el cambio del modelo productivo en las fábricas. En ese punto citó expresamente plantas como Mercedes y el conjunto de centros productivos en España, un país que, recordó, es el segundo gran productor de coches en Europa.
En esa misma línea, Hereu defendió que España fue en 2025 el país donde más crecieron las ventas de coches y que ese tirón de la demanda “es una gran ayuda a la transformación productiva”. A su juicio, la tendencia se mantendrá en 2026, con un escenario en el que la industria necesitará mercado, inversión y certidumbre para consolidar los nuevos proyectos.
El mensaje de Bilbao enlaza con el diseño del Plan Auto+, que el Gobierno ha dotado con 400 millones de euros y que será retroactivo desde el 1 de enero de 2026. El esquema contempla hasta 4.500 euros de ayuda para la compra de turismos eléctricos y electrificados y añade un componente que busca favorecer el “Made in Europe”.
En concreto, para cobrar el 100% de la ayuda máxima (4.500 euros por vehículo) el coche debe cumplir tres condiciones. Debe ser eléctrico puro, lo que garantiza el 50% de la ayuda; tener un precio inferior a 35.000 euros, que suma otro 25%; y acreditar que montaje y batería han sido fabricados en Europa, lo que completa el 25% restante.
“Cuanto más eléctricos, económicos y europeos, mejor”
La priorización de vehículos europeos fue uno de los ejes del discurso del ministro. Hereu sostuvo que “lo interesante” del nuevo plan es que las ayudas “vienen condicionadas” y que, en ese sistema, “cuanto más eléctricos, cuanto más económicos y cuanto más europeos sean, mejor es la ayuda que se puede dar”.

A su juicio, son “criterios importantes” porque el Ejecutivo quiere potenciar el “contenido local industrial”, favorecer que el coche sea “un producto asequible” para familias y empresas, y que el programa sea “una apuesta clara por la electrificación de la movilidad”. Con ese enfoque, el Gobierno busca que el impulso a la demanda se traduzca también en competitividad industrial y en una aceleración sostenida del mercado en 2026.
