Hyundai está a favor de una nueva categoría de coches eléctricos baratos, pero detecta una "falta de claridad"

Hyundai apoya la creación de una nueva categoría de la Unión Europea para abaratar los coches eléctricos urbanos, aunque pide mayor claridad normativa para asegurar su viabilidad.

Con la nueva normativa Hyundai podría ofrecer un coche más pequeño que el Inster.
Con la nueva normativa Hyundai podría ofrecer un coche más pequeño que el Inster.
19/02/2026 06:00
Actualizado a 19/02/2026 06:00

La movilidad eléctrica en Europa se encuentra en una encrucijada. Mientras los fabricantes se esfuerzan por lanzar modelos asequibles, la regulación parece ir un paso por detrás de las necesidades del mercado. Hyundai ha alzado la voz para posicionarse a favor de una nueva clase de coche eléctrico propuesta por la Unión Europea, diseñada específicamente para incentivar la producción de coches eléctricos pequeños y económicos, como los famosos Kei-Car japoneses. Sin embargo, el gigante coreano advierte que, sin una definición técnica precisa, este proyecto podría quedar en papel mojado.

Xavier Martinet, el nuevo responsable de Hyundai en Europa, ha calificado la propuesta como una iniciativa interesante pero incompleta. La marca, que ya cuenta con el Hyundai Inster como su punta de lanza en el segmento de acceso, entiende que para que un coche eléctrico de menos de 20.000 euros sea rentable, Europa debe ofrecer un marco normativo que no asfixie a los fabricantes con exigencias de seguridad y equipamiento que pertenecen a segmentos superiores.

Hyundai Inster Trasera
El hecho de ser pequeño no significa que un coche no sea práctico.

Categoría M1E: ¿hacia un nuevo estándar?

El centro de la discusión gira en torno a la posible creación de la categoría M1E. Esta clasificación buscaría un punto intermedio entre los cuadriciclos ligeros y los turismos convencionales (M1), permitiendo que coches como el Hyundai Inster puedan beneficiarse de normativas de homologación más flexibles. Para Hyundai, esto sería la llave para ofrecer vehículos eléctricos verdaderamente competitivos frente a la creciente ofensiva de las marcas asiáticas.

Actualmente, el Hyundai Inster se mueve en un rango de precios que parte de los 25.000 euros (con ofertas y promociones esa cifra puede bajarse unos cuantos miles de euros sin contar con los subsidios del Gobierno). No obstante, para bajar de la barrera psicológica de los 20.000 euros de tarifa oficial sin comprometer la tecnología, la marca considera vital que la Unión Europea defina qué es exactamente un eléctrico de bajo coste y qué beneficios obtendrá el fabricante por producirlo en suelo europeo.

La rentabilidad en el punto de mira de la marca coreana

La postura de Hyundai es pragmática: no se trata solo de vender coches, sino de que el negocio sea sostenible. La compañía ha reiterado que no habrá un coche eléctrico más barato que el Inster si las condiciones actuales no cambian. Desarrollar un vehículo por debajo de ese nivel hoy en día supondría sacrificar estándares de calidad que Hyundai no está dispuesta a negociar.

Para lograr este equilibrio, la marca propone una definición clara de la categoría M1E. Especificar pesos, dimensiones y requisitos de seguridad. Reducir la burocracia y simplificar los procesos de homologación para vehículos puramente urbanos. Por último, pero no por ello menos importante, ofrecer incentivos directos. Ayudas a la compra que se mantengan estables y no dependan de presupuestos variables. Martinet no pierde de vista la carga. Fomentar una infraestructura de carga lenta y económica para entornos residenciales es esencial.

Hyundai Inster Detalle
A Hyundai le preocupa la rentabilidad de los coches eléctricos más pequeños.

Europa frente al espejo de China

El miedo a que el mercado europeo sea inundado por vehículos eléctricos chinos de bajo coste, como el BYD Racco que se acaba de presentar en Japón, es el motor que impulsa esta nueva legislación. Hyundai, que fabrica gran parte de sus modelos para Europa en plantas como la de Turquía o la República Checa, quiere jugar con las mismas reglas. Martinet se pregunta hasta dónde está dispuesta a llegar la Comisión Europea para proteger la industria local sin perjudicar al consumidor final que busca un coche asequible.

La marca coreana insiste en que la tecnología ya existe, pero la rentabilidad es la que dicta los plazos. Si la UE aclara pronto las ventajas de esta nueva clase de vehículos, Hyundai podría acelerar planes para modelos incluso más compactos que el Inster. Sin esa claridad, la inversión se dirigirá hacia segmentos más altos donde el margen de beneficio es mayor y el riesgo regulatorio menor.