Si hay una marca que sabe leer lo que necesita el bolsillo del ciudadano medio, esa es Wuling. La firma de la alianza SAIC-GM-Wuling acaba de lanzar oficialmente el Wuling Starlight 560, apenas un mes después de dar un adelanto. Se trata de un SUV que llega para poner patas arriba el segmento medio. No solo por una flexibilidad mecánica que permite elegir entre combustión pura (ICE), híbrido enchufable (PHEV) o eléctrico (BEV), si no por su precio: desde 62.800 yuanes (7.800 euros al cambio).
La clave de Wuling, que podría definirse como la Dacia de China, es ofrecer mucho espacio y tecnología razonable sin que la factura se dispare. Con el Starlight 560, han llevado esta fórmula a un coche de 4,74 metros de largo que va a dar mucho que hablar. Es la misma receta, aunque a una escala mayor, que ha hecho del Wuling Hongguang Mini uno de los coches más populares del país. Wuling también puede decir que tiene el monovolumen eléctrico más barato de China: el Xingguang 730 por menos de 13.000 euros.

Una mecánica para cada necesidad
Lo más llamativo de esta ocasión es que Wuling no te obliga a elegir una sola tecnología. Hay tres caminos posibles: térmico, eléctrico e híbrido enchufable. El eléctrico puro monta un motor de 134 caballos y baterías LFP de hasta 56,7 kWh. Promete una autonomía de hasta 500 kilómetros (CLTC) y, lo más importante, soporta carga rápida 2C: puede pasar del 30% al 80% en solo 20 minutos. O lo que es lo mismo, 200 kilómetros en 15 minutos.
Por su parte, el híbrido Enchufable (PHEV) es, quizás, la versión más equilibrada. Compuesta por el sistema Lingxi Power 3.0, combina un motor 1.5 litros de 105 caballos con un motor eléctrico de 194 caballos. La batería ofrece una autonomía eléctrica de 125 kilómetros (CLTC) y un rango combinado de 1.100 kilómetros para un consumo homologado de 5,3 litros/100 km. Ideal para olvidarse de la gasolinera en el día a día. Wuling asegura que su sistema ofrece una eficiencia térmica del 43,2%.

Espacio de sobra y más equipamiento de lo que parece.
El Starlight 560 no solo es barato, es enorme por dentro gracias a su batalla de 2.810 mm. Wuling ofrece configuraciones de 5 y 7 plazas, adaptándose a familias numerosas. Al igual que muchos otros coches chinos, los asientos delanteros pueden plegarse completamente planos, convirtiendo el habitáculo en una zona de descanso. Con los asientos traseros abatidos, la capacidad de carga sube hasta los 1.945 litros. Lo normal son 320 litros de espacio de carga
El equipamiento no se queda atrás para ser un coche de acceso. Cuenta con llantas de 18 pulgadas, ópticas LED de doble barra y un interior que apuesta por las pantallas, por la sencillez y la amplitud. Con un rango de precios que va desde los 7.800 hasta los 12.200 euros para el tope de gama eléctrico, el Starlight 560 se posiciona como una de las compras más lógicas del mercado actual. Uno de esos coches que en Europa no podemos ni podremos disfrutar. La exportación al Viejo Continente ha sido descartada por parte de Wuling.