El nuevo Plan Auto+, anunciado por el Gobierno como sustituto del Plan Moves III, ha sido recibido con cautela por parte del sector del automóvil. Aunque los fabricantes valoran positivamente la continuidad de las ayudas al vehículo electrificado, crecen las dudas sobre si la dotación económica y el diseño del programa serán suficientes para impulsar de forma sostenida la transición hacia la movilidad eléctrica.
Uno de los directivos más críticos ha sido Leopoldo Satrústegui, presidente y director general de Hyundai España, quien considera que los 400 millones de euros previstos no cubrirán la demanda del mercado. “Es una cantidad insuficiente. El plan actual, con la misma dotación, se agotó prácticamente a mitad de año”, advierte en unas declaraciones recogidas por el medio ElEconomista.
Un mercado aún dependiente de incentivos

El directivo subraya que el vehículo eléctrico sigue teniendo un diferencial de precio relevante frente a los modelos de combustión e incluso frente a los híbridos. “Si queremos que el mercado gire hacia los eléctricos, es imprescindible que exista una ayuda, como ha ocurrido en Alemania, Francia o Portugal”, señala.
En España, los eléctricos puros apenas representan alrededor del 10% de las ventas, lejos del 18% de la media europea. En este contexto, Satrústegui considera que la continuidad del Plan Auto+ es una buena noticia, pero insuficiente si no se acompaña de mayores recursos y de un sistema más ágil.
Críticas a la gestión y a la incertidumbre
Uno de los principales problemas detectados por Hyundai en los anteriores planes de ayudas ha sido su aplicación desigual. “Hubo comunidades autónomas que tardaron meses en lanzar las convocatorias, mientras que en otras los fondos se agotaron en septiembre. Eso genera inseguridad y desconfianza en el consumidor”, explica el presidente de la marca.

A esta incertidumbre se suma la falta de información detallada sobre el nuevo Plan Auto+. El sector aún desconoce qué modelos podrán acogerse, el importe exacto de las ayudas o el mecanismo de pago. “El cliente necesita la ayuda en el momento de la compra, no un año y medio después”, insiste Satrústegui. Cabe recordar también, que a este nuevo plan de las ayudas se une la posibilidad de seguir deduciendo en 2026 hasta 3.000 euros del importe de compra de un coche eléctrico o híbrido enchufable en concepto de IRPF.
Pago directo, clave para el éxito
Hyundai defiende un sistema similar al aplicado tras la DANA en Valencia, donde el concesionario gestionaba la ayuda y el comprador la descontaba directamente del precio final. “Ese modelo funciona mejor y elimina una de las grandes barreras psicológicas para el cliente”, apunta el directivo.
Según sus cálculos, si en 2025 se venden más de 200.000 vehículos electrificados y la cifra sigue creciendo en los próximos años, los 400 millones del Plan Auto+ “no dan para mucho”. De hecho, estima que actualmente existen cientos de millones pendientes de abonar a compradores que siguen en lista de espera.
Un plan necesario, pero insuficiente
Pese a las críticas, Satrústegui reconoce que el anuncio del Plan Auto+ aporta visibilidad y es un paso necesario para el sector. Sin embargo, insiste en que sin mayor dotación presupuestaria, estabilidad normativa y una gestión centralizada y ágil, el impacto del plan será limitado.
“El mercado eléctrico está creciendo, pero todavía necesita apoyo. Sin ayudas claras y suficientes, la transición será más lenta de lo que marcan los objetivos europeos”, concluye.